sábado, 14 de septiembre de 2013

Los Héroes Gemelos Mayas y las Cerbatanas




El Plato Ceremonial en Cerámica que vemos en la fotografía fue encontrado en la Bahía de Chetumal, Quintana Roo y se le ha datado entre el 600 y el 850, durante el periodo denominado Clásico Tardío,  el Centro INAH Quintana Roo lo tiene bajo su resguardo y se le nombra Plato Blom, actualmente se exhibe en el Museo Maya de Cancún.

Encontramos al héroe gemelo maya Xbalamqué abajo a la izquierda y a su hermano, Hunahpu, frente a él, ambos sostienen sendas cerbatanas con las cuales le tumbaron los dientes al ave Vucub Caquix quien presuntuosa se decía el Sol tal y como leemos en el Popl Vuh. Vucub Caquix extiende sus alas en lo alto de un Árbol Mundo Tripartita (los mayas consideraban que nuestro espacio está dividido en 3 niveles,  el cielo, la superficie terrestre y el submundo), en su frente se encuentra el símbolo sagrado del maíz y de su cabeza emerge una serpiente con cabeza de ave; delante a los ojos de la serpiente/ave aparece también el símbolo divino del maíz y un torrente con símbolos celestes surge de su pico.



El Árbol Sagrado Tripartita es atravesado en su centro, por una serpiente bicéfala que en ambas fauces porta el jeroglífico Kak’ que significa humeante, calor, fuego; en la iconografía maya la serpiente bicéfala que atraviesa al Árbol Sagrado, representa a la Eclíptica (la banda imaginaria por la cual transita el Sol, la Luna, los Planetas y 13 Constelaciones) y, el Árbol Sagrado simboliza a la Vía Láctea. Las raíces de la Ceiba se transfiguran a su vez en otra serpiente de dos cabezas con sus fauces abiertas de las cuales surgen los Héroes Gemelos Mayas.

Hunahpu está sentado sobre el jeroglífico "Ik" que simboliza al viento y por consecuencia, al movimiento. Su pie izquierdo (ámbito del nagual) está situado sobre la superficie terrestre y el derecho en el aire; por su parte, Xbalamqué aparece sentado en un cojín de piel de Jaguar con tres puntos (simboliza tanto los tres niveles del espacio maya y también es un símbolo del jaguar como del sol nocturno –entidades relacionadas con Xbalamqué--) apoya su pie izquierdo sobre otro jeroglífico “Ik” situado en la mandíbula de la otra serpiente que emerge de una raíz del Árbol Mundo. Hunahpu sostiene una cerbatana con visor para apuntar con precisión antes de lanzar el bodoque a Vocub Caquix.

En la escritura jeroglífica no se le nombra Hunahpu sino Hun Ahau. Es importante tener presente que los mayas no formaron un Imperio y que en tiempos históricos, los mayas hablaron decenas de idiomas por lo que los nombres varían en función de la región y tiempo. Ahora bien, el significado del nombre Quiché: Hunahpu puede estar emparentado con la cerbatana ya que en idioma Cakchiquel cerbatana se dice Pub y Pubché (ché es árbol haciendo alusión al material con que se elaboraban las cerbatanas en el Mundo Maya) en Quiché se dice Pub, ub, o vub y en K'ekchi'  se nombra Pubché de tal suerte que Hun se entiende como Primero, Ah o Aj como El de... y Pu Cerbatana, así que su nombre traduciría como El Primero de la Cerbatana. En Maya Yucateco cerbatana se dice tzon, y en el Petén tz'on.

Las Cerbatanas están relacionadas con los mitos fundadores de las Civilizaciones y Culturas Primigenias, ubicamos su uso en el Sureste Asiático, Madagascar, Mesomérica y Suramérica. En las crónicas de Angkor, Camboya y de Mesoamérica,  dos hermanos atacan con cerbatanas a un ave que reposa en un árbol, éstas culturas no tuvieron contacto entre sí pero reproducen los mismos mitos que heredaron de las Culturas Boreales y los tropicalizaron.



Es un enigma que en Madagascar se utilice la cerbatana pero no en África lo cual plantea una serie de cuestionamientos sobre el origen y difusión de las cerbatanas y los mitos que las acompañan. El investigador Wolfang Marschall plantea en su tesis “Influencias Asiáticas en las Culturas Americanas” que las cerbatanas se originaron en Indochina y de ahí se dispersaron vía marítima hacia Madagascar y al Continente Americano (además de los mayas, las culturas andinas y amazónicas también las utilizaron).

En Teotihuacan se encontró un tiesto que pertenecía a un vaso ceremonial con un personaje blandiendo una cerbatana.



En el Códice Brodley de la Cultura Mixteca, aparece otro personaje tirando un bodoque a la cima de un árbol.


En Perú encontramos también a un tirador de cerbatana en una tela de Pachamac.




Según la tesis “Ciudades Estelares” del investigador Víctor Torres Roldán, las ciudades mesoamericanas son un mapa invertido del movimiento celeste y el eje retor de Teotihuacan llamado “Calzada de los Muertos” es una representación plástica del Árbol Cósmico Primigenio; en su parte superior ubicada hacia el Norte, aparece la llamada Pirámide de la Luna, pero, la Luna jamás transita por el Norte sino del Este al Oeste. Víctor me comentó en alguna ocasión que platiqué con él que en realidad la llamada Pirámide de la Luna no fue dedicada a nuestro satélite sino al ave primigenia que se creía el Sol y que en el Popol Vuh se nombra Vucub Caquix y Linda Shelle la ubica como el Alter Ego de Itzamná (entidad divina relacionada con la Creación) y la nombra “Itzam-yé”.

El tema es fascinante, el próximo domingo publicaré un artículo sobre las implicaciones chamánicas boreales del Árbol Primigenio que para las Culturas Boreales es un canal energético de percepción siberiana llamado Shûmu y que está relacionado con la Estrella Polar y la Osa Mayor. Concluyo con algunas propuestas interpretativas sobre las cerbatanas.

1.-Estuvieron relacionadas con algunos mitos de la Creación en diversas culturas aisladas, equidistantes y que no fueron contemporáneas, lo cual indica migraciones y bagajes culturales de origen boreal que se tropicalizaron a partir de Indochina según la tesis de Marschall.

2.- Dos hermanos participan en la degradación de aves mitológicas, a mi entender y en el caso del Hunahpu e Xbalamqué se trata de la degradación de un mito de los cazadores para la aparición de un nuevo mito de las sociedades agrícolas.

3.- El Árbol Primigenio está relacionado con la Vía Láctea, su cúspide con la Estrella Polar y la Constelación de la Osa Mayor es el Ave Primigenia que gira a su alrededor.

4.- El Norte está relacionado con el lugar de los muertos, los ancestros y con el color blanco (zona polar). Su origen chamánico lo relaciona con un canal energético que utilizaron durante milenios los chamanes boreales en sus vuelos o viajes estáticos (Shûmu); unía a los Tres Mundos que por cierto, no son exclusivos de los mayas sino que más bien, heredaron esa percepción de las Culturas Boreales.


sábado, 7 de septiembre de 2013

EL ORIGEN DEL SOL Y DE LA LUNA (según los inuit y los mayas)





Las Culturas Circumpolares Árticas desarrollaron mitos y creencias que heredaron a las religiones de las sociedades agrícolas. Las también llamadas Culturas Boreales, se ubican alrededor del Polo Norte: en Alaska los pueblos Yupiit, Inupiat, Yupiget, Inuit y Aleutonios; en Canadá y Groenlandia los Inuit; en Escandinavia los Saami; y en Rusia los Nenetses, Yakoutes-Sakha, Nganassanes, Evenks, Tchouktches, Evens y Koriaks. todos ellos compartieron la misma cosmogonía chamánica y algunos de sus mitos, rituales y tradiciones persisten hasta nuestros días.

En el siglo XX las Culturas Boreales dieron el salto de la cacería a la electricidad y, a pesar de la industrialización, la cristianización y la irreflexiva tenencia de la materia que les fueron impuestos, en algunas regiones aún persisten tradiciones, usos y costumbres de aquel gélido pasado chamánico.

Los mayas y los inuit nunca tuvieron contacto directo pero al igual que otras culturas y civilizaciones americanas, comparten ancestros de origen siberiano y por ello, las coincidencias mitológicas y chamánicas a pesar de vivir en ecosistemas contrastantes y que en el pasado contaban con economías diferenciadas (los inuit cazadores y los mayas agricultores).

LAS CERTEZAS

La versión maya-quiché del origen del mundo y los seres, fue recuperada en el Libro Popol Vuh que comienza diciendo: “Ésta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo… solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad de la noche”. La Cosmogonía Inuit plantea que en tiempos primigenios, la duración no conocía límites y la penumbra reinaba sobre el mundo, los humanos eran inmortales pero desconocían las reglas del desplazamiento y por ello no reconocían la felicidad.

El asunto del movimiento es cosa seria ya que al igual que la muerte, es una de las primeras certezas. A través del movimiento se descubre al tiempo y cuando nuestros mayores se ubicaron en un espacio, las actividades humanas se adecuaron a los ciclos de la naturaleza; más tarde, la observación de los eventos repetitivos permitió poseer acuerdos y más certezas; en tiempos históricos, reconociendo al movimiento y a sus consecuencias, nuestros ancestros superaron las adversidades propias de climas radicales.

Los movimientos del Sol y de la Luna influyen en el comportamiento de los animales y de los seres humanos, las sociedades boreales observan a la Luna más grande que al Sol; por su posición ártica, pasan seis meses en la oscuridad y seis con luz solar.

LAS SEMEJANZAS

Anningaariik es uno de los mitos fundadores de los inuit, relata que en tanto todos cantaban y danzaban al sonido del tambor en el qaggiq (iglú ceremonial) una mujer que acababa de dar a luz dormía en un iglú reservado para su reposo. Improvisamente fue visitada por un hombre y al ingresar al iglú, apagó la lámpara de aceite de foca y sin su consentimiento, mantuvo una relación sexual con ella. El hombre regresó al qaggiq donde se encontraba el resto de la comunidad y fue ridiculizado por los ancianos al evidenciar que había intentado sostener relaciones con una mujer que debía estar en reposo. La agraviada, ingresó en ese momento al qaggiq y entró en cólera al percatarse que fue su hermano quien había abusado de ella, luego se cortó un seno y mostrándolo a su hermano le dijo: “come de mi seno ya que tanto te gusta” delante al rechazo, se cortó el otro seno, lo colocó en la lámpara que iluminaba la escena y salió a la intemperie, su hermano la siguió y corrió detrás de ella dando círculos alrededor del qaggiq. El hermano tropezó y entre sus manos le quedaron algunas brazas de la lámpara que llevaba consigo. Progresivamente ascendieron por los aires corriendo alrededor del qaggiq hasta convertirse en la Luna y el Sol. Desde ese día Taqqiq y Siqniq  (Sol y Luna) recorrieron la bóveda celeste, la luz de Taqqiq (el hermano) brilla menos por la luz que perdió en el tropezón que se dio y porque cuando aún estaba en el suelo, tenía entre sus manos el seno que su hermana había colocado en la lámpara. Después de ese acontecimiento, cada vez que ella reaparece en Primavera y que su hermano intenta aproximársele, la Luna enfurece y el verano es apacible.

En el Mundo Maya, el Sol y la Luna también se formaron con dos hermanos, los gemelos Xbalamqué y Hunahpú quienes se transfiguraron en el Sol y en la Luna después de un viaje al Inframundo donde lucharon contra los Señores de la Muerte. Los Gemelos del Popol Vuh experimentaron pruebas y procesos de muerte en vida que son propios de la iniciación de un chamán. Uno de ellos es el pasaje que narra cómo sus huesos fueron molidos y arrojados a un río y en él, se convirtieron primero en peces y después en actores, más tarde vencieron a los señores 1 Muerte y 7 Muerte, recuperaron a su padre (quien se transformó en la entidad divina del Maíz) y juntos ascendieron a la superficie y luego al cielo.

A través de las migraciones los mitos evolucionan de una sociedad  a otra y se amoldan al ecosistema que habitan y a sus actividades económicas. En el mito de los Gemelos Mayas, al final de la batalla contra los Señores del Xibalbá recuperan a su padre transfigurado en la entidad divina del maíz; en este pasaje se ubican los vestigios de un relato de cazadores que subsistió en el marco de una sociedad agrícola gobernada por dinastías que sustentaron el Poder en función de la relación divina que mantuvieron con el maíz.

En escritura jeroglífica maya, cuando un nombre inicia con una X, es femenino. A mi entender, al estar relacionado con el  jaguar, la noche, poseer sabiduría y magia, Xbalamqué representa la parte femenina del Ser y Hunahpú a la masculina. Hasta hace un siglo y entre los inuit, en ocasiones los chamanes eran travestis, representaban la unidad del género humano y fueron seres que viajaban al inframundo, al igual que los Gemelos.

Entre los Haida (el pueblo de los Tótems de la Costa Occidental Canadiense) se cuenta que un oso y una mujer copularon y tuvieron dos hijos, los seres humanos somos sus descendientes. En equidistantes culturas y mitologías aparecen otros dos hermanos:  Caín y Abel -- Rómulo y Remo. Las crónicas fundadoras de ciudades y culturas, dan cuenta de los hermanos mitológicos que se transforman en el Sol y en la Luna, luchan con la muerte y en ocasiones uno de ellos mata al otro.

Con incestos y homicidios, así como rompiendo las reglas o liquidando al competidor, se configuraron las interpretaciones mitológicas de nuestros ancestros. En sus entidades divinas, héroes y dioses, recrearon y transfiguraron las debilidades humanas, sus mitos se reproducen de manera similar en diversas zonas del planeta y las coincidencias mitológicas entre civilizaciones equidistantes son producto de un corpus mitológico que les fue heredado por los cazadores de las Culturas Circumpolares Árticas.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Los Inuit y Los Gemelos Mayas




Antes de que las religiones monoteístas iniciaran en regiones ajenas y distantes la conquista espiritual de los “infieles”, los rituales chamánicos regían las conductas humanas desde el ártico hasta la selvas.

Los inuit (antiguamente nombrados esquimales) y los mayas históricos, poseen sorprendentes coincidencias mitológicas a pesar de que nunca mantuvieron contactos comerciales ni culturales. Las semejanzas se explican al observar que los inuit y los mayas, tuvieron los mismos ancestros de origen asiático y siberiano.

Uno de los célebres rituales de iniciación chamánica consiste en perder la forma humana, desmembrarse, ser devorado y luego regurgitado por un espíritu protector. 

Michele Therrien recopiló en Groenlandia oriental el testimonio de una iniciación chamánica acontecida hace 100 años. Un joven triste por la muerte de su padre,caminaba taciturno por la tundra y escuchó las voces de los habitantes del fondo de la tierra quienes le indicaban que estaban con él para ayudarlo, contrariado, guardó en secreto el encuentro. Al año siguiente, él y su familia se desplazaron hacia una región situada al Sur de Groenlandia, ahí encontró a un anciano chamán que era deforme y muy respetado por su comunidad, después de un tiempo, el chamánse percató que el muchacho había sido designado por los espíritus para convertirse en chamán.

En una ocasión el anciano le dijo: “ven conmigo al Este, voy a enseñarte algunos secretos que van a ayudarte” y en el camino, le comentó que lo convertiría en un poderoso chamán; situados a la entrada de una gruta, el anciano se desnudó y entró en ella pidiendo a su alumno que estuviera atento a todo lo que viera, entonces apareció nadando un enorme oso polar quien subió al fiordo y se dirigió directamente a la gruta, apenas ingresó, se precipitó sobre el chamán desgarró su cuerpo y “desmembró” sus extremidades; el oso lo devoró y luego vomitó su cuerpo, el chamán gemía pero logró recuperarse y en el camino de regreso a casa le comentó al joven que cada ocasión que se dejaba devorar por el oso, aumentaban sus poderes sobre sus espíritus auxiliares.

En otro viaje iniciático, el chamán decidió que era el turno del joven aprendiz, lo invitó a desnudarse e ingresar a la gruta, cuando se apareció el oso polar, no tuvo miedo ni tampoco sufrió dolor cuando fueron desmembradas sus articulaciones, sin embargo, en el instante en el que el oso mordió su corazón, cuenta el joven que la experiencia fue terrible y dolorosa. Después de ser vomitado por el oso polar, el peligro ya no le causaba angustia, se sentía protegido, adquirió nuevos espíritus provenientes del pueblo del fuego (innersuit) quienes lo protegían durante las violentas tormentas. Sin embargo, cuando decidió convertirse al cristianismo, los espíritus lo abandonaron al sentirse traicionados.

Hasta aquí el relato recopilado por Michele Therrien, resulta sorprendente que hace un siglo, en las comunidades del Ártico, se mantenían rituales milenarios de iniciación chamánica e intercambios energéticos con los espíritus.

Retomo de este pasaje de tradición oral ártica, la nítida semejanza del ritual de desmembramiento entre los chamanes boreales y los Héroes Gemelos Mayas, Xbalanqué y Hunahpu quienes después de un acto de transfiguración chamánica, se transformaron de peces a actores y regresaron con los Señores del Xibalbá para realizar delante a la estupefacción de 1 Muerte y 7 Muerte, el temerario acto chamánico de la desarticulación de sus brazos y de sus piernas, inmediatamente después de que los Gemelos volvieron a su forma original, los Señores de la Muerte pidieron gustosos ser desmembrados y una vez desarticulados, los Gemelos decidieron no volver a juntarlos… fue así como dominaron a las entidades del fondo de la tierra.

Alejados por el tiempo y el espacio, siendo culturas diferenciadas por su actividad económica (los mayas agricultores y los inuits cazadores) y teniendo dos ecosistemas radicalmente diferenciados, es fantástico observar que los mitos fundadores son semejantes en ambas culturas.

Hace unos millones de años, la desertificación del Oeste africano provocó el bipedismo en el género Homo por lo que evolutivamente somos hijos del calor, pero desde el punto de vista mitológico, somos descendientes del frío ya que hace 40 mil años y en el Ártico, el reconocimiento del Más Acá por parte de nuestros ancestros derivó en un intercambio energético con los espíritus y con las entidades divinas que fundamentó, siglos después, los cimientos de la Religión Maya así como de casi todas las religiones del Mundo ya que los pueblos de cazadores de focas y ballenas se convirtieron en cultivadores de granos y mantuvieron a lo largo del Trópico de Cáncer los mitos fundadores.


Es por ello que existen tantas coincidencias mitológicas entre religiones y pueblos que nunca estuvieron en contacto, a saber: el Diluvio Universal, el Árbol Sagrado que deriva en los árboles del Bien y el Mal, en el del conocimiento, en el de Gautama Buda --donde se iluminó--, en la Ceiba y en el árbol de Navidad; seres de barro que nos precedieron, el Señor del Costal que roba niños, el culto  a las entidades femeninas relacionadas con el mar y las aguas sagradas como las Vírgenes Católicas, la Diosa Isis en Egipto, Yemayá en la Santería Caribeña, la Xtabay entre los mayas y hasta el cuento infantil de la Sirenita, son entidades femeninas que descienden de la Diosa Sedna, de origen Inuit.

sábado, 31 de agosto de 2013

Los Inuit y Los Mayas



El apelativo “esquimal” apareció por vez primera en un documento escrito en 1584 por el reverendo Richard Hakluyt y, contrariamente al mito popular, en idioma algoconiano, “esquimales”no significa “comedores de carne cruda” sino “hablantes de idioma extranjero”. En 1977 y en la ciudad de Utkiarviq –al Norte de Alaska- se reunieron representantes de los pueblos esquimales y anunciaron al mundo que a partir de ese momento, dejaban de llamarse esquimales para nombrarse “inuits” que significa “los seres humanos” y, en singular, “inuk” –una persona-.

Incluyendo a los “unangan” -habitantes de las islas Aleutoniasdel Pacifico- y a otras comunidades árticas como las “yupiit, yupiget y alutiiq” actualmente existen 170 000 individuos de origen inuit ubicados en Alaska, el Ártico Canadiense, Nunavut y Groenlandia. Regularmente pensamos que los humanos boreales viven en gélidas condiciones que consideramos extremas pero para ellos, desde hace miles de años, son normales. 

La Propuesta

Me he concentrado en la búsqueda de los orígenes chamánicos de la Religión de los Mayas Históricos en las mitologías de las Culturas Boreales. He encontrado una serie de mitos y percepciones existenciales inuits y mayas que poseen un pasado chamánico común. Durante los próximos domingos y en ésta columna cultural, publicaré algunos pasajes y apuntes de la conferencia “Los inuit y los mayas, una cosmogonía” que en octubre próximo tendré el honor de dictar en el programa de Conferencias Magistrales “Les BellesSoirées” de la Universidad de Montreal.

Las sociedades evolucionan y se transfiguran por influencias culturales, invasiones y conquistas.Hoy no es ayer pero es la suma de todos los ayeres que ya no son aunque están presentes. Recuperando el legado paleolítico de una existencia unificada a la dinámica violenta del Cosmos yhurgando entre los escombros de los pilares mitológicos boreales, he descubierto los fundamentes de la Religión Maya.

La mayoría de los pasajes mitogónicos de los mayas y de los inuits, han desaparecido o se fusionaron con versiones del cristianismo; sin embargo, en medio del derrumbe, he ubicado tradiciones vivas así como mitos y costumbres de los mayas y de los mestizoscanadienses y mexicanos que están relacionadascon aquel pasado de cazadores, a saber: los mitos del “Robachicos” entre los mestizos de México, “El Señor de las 7 de la tarde” entre los mestizos de Quebec y OkolPal entre los mayas peninsulares contemporáneos, la Serpiente de Luz que desciende del cielo, el canto de la Xtabay, el Culto Mariano, el Sisimite, el Norte como lugar de residencia de los espíritus, el árbol-eje sagrado alineado con la Estrella Polar, dos hermanos que se convierten en el Sol y en la Luna y el concepto de dualidad complementaria entre un largo elenco de semejanzas en los mitos, rituales y creencias de pueblos alejados por el espacio y por el tiempo pero que reproducen los mismos esquemas mitológicos porque partieron de un lejanísimo tronco común de origen siberiano.

Retomando la tesis de Xavier Blaisel que “ubica a la muerte asociada al orden, estableciendo que el orden está marcado por la discontinuidad y que la continuidad no es un avance sino una regresión”, concluyo que así como ocurre en el orden natural, de igual manera acontece en el orden social porque el segundo es una abstracción del primero.

Las sociedades inuits y mayas del pasado, no existen más, sus descendientes conservan tradiciones, mitos, usos y costumbres milenarios matizados por el cristianismo en sus múltiples variantes. Recuperar, descremar y decantar la esencia de los rituales chamánicos de nuestros ancestros, no es únicamente un ejercicio intelectual que felizmente concluye en una nueva percepción de la espiritualidad de nuestro pasado histórico, su trascendencia radica en recuperar a la universalidad que durante miles de años nos fue propia y que sigue ahí, entre el cerca y el junto.


Humanos y No-Humanos

Para los inuit todo está relacionado con el espacio y el tiempo, existen tres mundos: el humano, el de los espíritus y el de los difuntos. Los tres interactúan sin barreras pero son percibidos en su totalidad únicamente por los chamanes quienes durante milenios fueron los mediadores y defensores de la comunidad delante a lo inasible.

Es a través de la Palabra que formamos y dibujamos al mundo y al mundo dentro del mundo, la Palabra en el universo inuit -como en el maya- además de procurar la comprensión humana, es un vehiculo para comunicarse con las entidades divinas –seres inorgánicos- y los ancestros.

Cuenta la Literatura Oral Inuit que los seres humanos nos componemos de 4 elementos esenciales: timi (cuerpo), anirniq (el soplo divino) atiq (el nombre) y tarniq (la parte sombreada o alma), que es representada por una pequeña bola de aire similar a la que los mayas acostumbraban dibujar al frente de los rostros de algunas de sus entidades divinas y dignatarios. El cuerpo auxiliado del soplo de vida ocupa un punto en el espacio perceptible y finito en tanto que el nombre es perenne porque se hereda de un familiar difunto a uno recién nacido. Con el nombre, el infante hace propio el conocimiento adquirido por los ancestros (en las dinastías mayas, los nombres de los ahauob’ -reyes- también se reciclaban a través de las generaciones y con ellos, adquirían el prestigio conquistador del ancestro), los inuits comentan que venimos a la tierra a recordar.

Los inuit consideran queen el mundo existen diversas sociedades no-humanas y sus integrantes, al igual que los seres humanos, cuentan con la facultad de hablar y nombrar “al otro”. En el idioma de los espíritus, los seres humanos se llaman Tau, significa “sombra” y hace referencia a la parte invisible del ser. Los difuntos nos dicen Pullaaliken difiriendo a la bola de aire que representa al alma y, los osos polares, nos nombran Kanaaqiarjuk haciendo referencia a nuestras flacas piernas. Existen igualmente diferentes pueblos no-humanos como los “los ljirait” (los invisibles) que aparecen en forma de Caribú; “los taqriassuit” (los sin-sombra) quienes no dejan huellas y provocan el desvarío de los inuits; los itiqanngittut (los sin-ano) quienes desprovistos de órganos genitales, tienden a friccionar sus cuerpos para reproducirse.

El elenco de no-humanos queconvivió con los inuits durante milenios hasta hace un siglo, se distinguen por ser cazadores, cazan humanos, algunos de ellos, como los Kukilingiattiaraaluit, acostumbraban retirar las pieles humanas (tal y como descarnaban los mexicaha sus sacrificados en el ritual a XipeTotec).

Caminando por la tundra o por la nieve, en el mundo inuit era común encontrarse con éstos seres no-humanos y, para evitar algún maleficio al individuo que los veía o a su comunidad, al llegar con los suyos,el testigo reunía a sus congéneres y comentaba detalladamente su encuentro con los no-humanos. Exorcizaba con la Palabra al bizarro contacto energético para evitar la llegada a la comunidad de enfermedades y desgracias. Verbalizar en grupo resulta trascendente ya que el discurso se torna la impronta del instante que deja un testimonio en la memoria colectiva y en ella se hace presente la conciencia adquirida.

Espejos

Al igual que en la cosmogonía inuit, tanto en el Arte Sacro Maya como en el nagualismo (versión del chamanismo en las Civilizaciones Precolombinas), los seres humanos interactúan con entidades divinas, con seres inorgánicos, exploradores, wayob’ o naguales, con seres humanos que se transfiguran en animales o viceversa, así como con un elenco de conciencias inorgánicas que hasta hace 100 años y en el gélido Norte, eran parte integral de la vida humana. A través de la Palabra, los inuit y los mayas históricos se comunicaban y mantenían contactos energéticos con aquellos seres no-humanos, espíritus, aliados, exploradores y conciencias inorgánicas que transitan en un universo paralelo situado en el Más Acá.

El Próximo domingo, platicaremos del origen de los seres humanos y del Cosmos según lo comprendían los inuit.

martes, 27 de agosto de 2013

Pensamientos Encontrados




Lo que transfigura y condiciona la realidad humana, es imaginario. Deseos, angustias, recelo, amor, envidia, ambición o la búsqueda de la felicidad, dominan a nuestros pensamientos, avasallan a nuestros racionamientos y anulan a nuestras intuiciones.

La superación personal intenta transfigurar la realidad a partir de un erróneo esquema interpretativo de confrontación –cuando se precisa de la aceptación-- y es por ello que un curso o un libro de Superación Personal, nunca serán suficientes para comprender –y quizá cambiar- nuestro comportamiento simulador y contradictorio.

Superar implica dejar atrás, rebasar, olvidar, enterrar, perdonar, comprender y re-configurarse; sin embargo, el meollo del asunto  no se ubica en nuestros actos sino en los pensamientos que provocan emociones que culminan en actos irreflexivos.
Los pensamientos rigen las conductas y el estrés es el resultado del mal uso de la imaginación. Nuestra condición nos permite adquirir conciencia de nosotros mismos y de nuestros pensamientos, los cuales, no surgen de la nada sino son el resultado de nuestra relación y acuerdos con el mundo, con sus habitantes y con el mundo que hemos creado dentro del mundo.

Si observamos el talante de los niños, confirmamos que la condición natural del ser humano es la felicidad, pero fuimos formados para un mundo imaginario que no corresponde al real. La justicia y los valores éticos y morales jamás responderán a la intención original que les dio forma, la socialización es un espejismo sin retrovisor y el desconcierto inicia cuando con la tolerancia colectiva, el principio pasa al final.

Indagando en el origen de nuestros pensamientos encontraremos los hilos que nos mueven como marionetas, la mayoría de ellos son implantes de sometimiento. Desde niños recibimos indicaciones y restricciones que paulatinamente van minando nuestros deseos primarios con la finalidad de someter nuestra interpretación del mundo a un orden que como digo, existe únicamente en los enunciados. Desde temprana edad, la contradicción entre lo que se especifica como correcto y los actos humanos, nos conduce a ser cómplices de la simulación.

Para reconocer nuestro desatino, el primer paso consiste en encontrar a los pensamientos deambulando sin control por nuestra mente, ya que los pensamientos forman a un pensador y habrá entonces que cuestionarse si ese pensador que habita nuestra mente es realmente nuestro yo, o la imagen distorsionada de nosotros mismos que circula en grado extremo de ebriedad emocional por la única vida que tenemos.

Cuando encontramos a nuestros pensamientos, descubrimos que algunos de ellos están enredados y obsesivamente luchan por acaparar nuestra atención, son recurrentes, se estacionan por años en nuestra voluntad y, como chapulines trapecistas de un circo de tres pistas, reclaman toda nuestra atención.

Si pienso y luego eximo a mi pasado de toda información simulada, los pensamientos se desenredan y dejan de ser obsesivos. Con este ejercicio de control y por lo tanto, de Poder, la vacuidad se torna en una amable consejera. El distanciamiento con el mundo dentro del mundo permite una comprensión cercana a la “compasión budista” ya que regresamos a nuestro centro emocional, inmediatamente después, la relatividad de las creencias sociales y los acuerdos con la simulación, se desvanecen delante a una mirada firme y sin parpadeos.

Imposible cambiar nuestros actos, emociones y pensamientos del pasado, somos lo que somos, por su resonancia. Sin embargo, si en lugar de ocuparnos en nuestros actos, indagamos en el origen de nuestros pensamientos, jalamos la rienda que los sujeta a nuestra voluntad, los ponemos quietos, los amarramos y los colocamos de espaldas en un rincón carente de emociones, entonces, los que precisan ser repetidos para existir, perecerán sin remedio y podemos elegir entre los sobrevivientes a aquellos que se puedan detener por un instante antes de transfigurarse en emociones que generan nuestros irreflexivos actos.

El maestro sin alumno dice: Pienso, luego eximo, siento lo que controlo y actúo si hay un buen escenario, sino, me quedo observando a mis pensamientos.

lunes, 26 de agosto de 2013

Celestes Engranajes Terrestres



Nuestros mayores observaron durante miles de años el movimiento de los astros y ritualizaron las transfiguraciones de la Luna, encontraron un evento sagrado que los periodos de la menstruación femenina se sincronizaran con el ciclo de nuestro satélite y los cazadores invocaban su protección nocturna; en aquellos lejanos soles, los seres humanos vivían en unidad con el cosmos.

Al observar al cielo, descubrieron que en la bóveda celeste transitan en un primer plano el Sol y la Luna, detrás de ellos Júpiter, Saturno, Marte, Mercurio y Venus quienes también se desplazan con movimientos propios y, en el fondo, circulan 13 Constelaciones. Tanto los astros como las Constelaciones, desde nuestra perspectiva terrestre, se mueven como un engranaje de tres discos. Nuestros antiguos observaban que los ciclos de los astros y los de las estrellas coincidían con los ciclos y las actividades humanas, así como con los de los animales y las plantas que consumían.

En el gélido Norte, el engranaje celeste da vueltas en el horizonte, seis meses al año se hace presente el Sol y es más pequeño que la Luna. Las Culturas Boreales que se desarrollaron alrededor del Casquete Polar compartieron una cosmogonía y un orden social sustentado en el entendimiento de las leyes del movimiento de aquel engranaje celeste y del engranaje terrestre que ellos constituían con entidades, espíritus y conciencias inorgánicas a través de sus actos y de sus creencias.

Aquellos seres humanos consideraban que los animales y las plantas poseían alma, pedían disculpa cuando cazaban y solicitaban permiso para alimentarse de los animales que pescaban o cazaban. Estaban ligados a los espíritus y a las conciencias inorgánicas, su mundo estaba condicionado por tabúes que cuando se rompían, faltaba el alimento o sucedían repetidas desgracias, entonces el chamán entraba en escena. Acomodaba a la comunidad en un círculo y preguntaba quien había roto el tabú de comer carne y pescado al mismo tiempo, quién había cazado en veda o quienes habían dormido junto a sus mujeres durante el periodo de la menstruación; en el momento que el culpable reconocía su falta, el chamán accedía a la otredad a través de un viaje estático para comulgar con las entidades divinas y negociar el perdón hacia su comunidad.

Nuestros ancestros observaron el engranaje celeste y constituyeron uno terrestre, ambos estuvieron ligados y fueron complementarios durante fríos milenios. Más tarde, nuestros ancestros descendieron hacia zonas tropicales, desarrollaron la agricultura, surgió la plusvalía y con ella la esclavitud, la mujer pasó de ser un sujeto a un objeto. De los cientos de filamentos que poseían los abuelos boreales que los conectaba con el cielo y los animales, los ancestros agricultores transfiguraron unos cuantos y eliminaron al resto, su dieta se basó en un grano, las entidades divinas subsistieron hasta que se concentraron en un Dios y los seres humanos dieron el salto hacia el urbanismo.

Cuatro mil años después, constituimos una sociedad de servicios, de consumo e individualista, ocasionalmente vemos al cielo cuando pasa un avión, vamos a la playa o se avecina un aguacero, nuestra alimentación industrial es genéticamente transfigurada en beneficio de la plusvalía y de los intereses de las compañías farmacéuticas, producimos creyendo que construimos riqueza pero generamos continentes de basura en los océanos y escasez, la realidad indica que se va a poner peor, es prudente aceptarlo.

Conocer los usos y costumbres del pasado nos otorga la posibilidad de ubicar los desvaríos del presente. Romántico y al mismo tiempo etéreo sería revivir los rituales de nuestros mayores ya que carecemos de su formación y de sus acuerdos con su mundo, nosotros estamos en nuestro mundo, el cual, no tiene reversa ni remedio para sus males.

Pudiéramos crear un mundo del mundo que hemos creado en el mundo, luego reconocer que científicamente el 73% de lo que constituye el universo no se sabe qué es pero se mide y se nombra energía oscura, el 23%  es materia oscura y el insignificante 4% que resta, son átomos, es decir, las estrellas, los planetas, tu y yo, somos minoría en el cosmos, por lo tanto: “no todo lo que vemos es todo lo que existe o interactúa con nosotros”. Nuestros ancestros boreales interactuaban con entidades y espíritus, algunas religiones los reconocen, sería absurdo que lo único que existe y es real, sea el 4% de un todo.

Crear un mundo dentro del mundo que hemos creado en el mundo, puede conducirnos a comprender con desapego el desvarío de la Condición Humana, a reconocer las certezas del movimiento y a mirar con mayor frecuencia al cielo nocturno y a los ojos de nuestros congéneres para descubrir y hacer propios los secretos de los celestes engranajes terrestres.

Coc. 





lunes, 8 de julio de 2013

De la pregunta...



 

Una pregunta es como una curva en el camino o una esquina donde se citan los ángulos rectos. Las preguntas van precedidas de un silencio, son  como un freno de mano accionado en una vía rápida o de pronto girar en una vuelta en “U”, con ellas, vemos claramente  el camino transitado.

Las preguntas imprevistas se hacen presentes en forma de tope pero las que de verdad vale la pena escuchar, en un instante se transforman en muros, saltarlos es complicado: implica un gran esfuerzo, la caída es siempre dolorosa y hay que reconstruirse, por ello hay quienes prefieren bordearlas y, cuando son muy necias, les hacen un agujero.

He visto que las preguntas son capaces de rectificar una vida, también estoy cierto que las preguntas dirigidas al Ego terminan por desarmarnos por la espalda.

Algunas fuentes afirman que en el principio fue el verbo, lo cierto es que la pregunta lo puso en entredicho y develó al movimiento.

Cuando nuestros mayores formularon la primera pregunta, se descubrieron desnudos y en orfandad espiritual, pero su desconcierto fue fugaz, a la segunda pregunta, fueron cobijados por los mitos que milenios después dieron paso a las Señoras Religiones, desde entonces, la felicidad no dura más de dos pensamientos, al tercero, nos asalta la duda.

Los chinos históricos pensaban que el 1 hace al 2, el 2 hace al 3 y el 3 hace todo lo demás, de igual manera, en tres partes se compone el fundamento de la mayéutica que experimenta un racional camino para descifrar los enigmas del movimiento... valiéndose de una pregunta...

Sócrates, a pesar de ser un preguntón profesional, concluyó que lo único que sabía es que no sabía nada y, a pesar de que sus discípulos le rogaron que asumiera una posición blanda para salvar su vida, decidió concluirla asesinado por la sociedad que tanto conocía. Ser sabio, no exime de ser testarudo y, desde tiempos helénicos, si uno decide ser cómplice de la “La Realidad Simulada”, los principios se tornan secundarios porque las preguntas vuelven obsoletas a las verdades relativas al verbo y lo cierto es que no todos desean ver con claridad, la mayoría de mis compatriotas se sienten cómodos encontrando las respuestas en la enajenación, se estacionan en la ignorancia, beben Coca Cola y entienden a la violencia como una entretenida expresión televisiva...

No es  lo que preguntas sino cómo lo preguntas, pero más aún, es preciso preguntarse para qué y a quien se lo preguntas ya que desde el primer cuestionamiento, la mente humana inició un proceso evolutivo que en una de sus ácidas versiones -me refiero claro, a la Occidental- presupone que todo debe ser conocido o interpretado y por ello hurga en los orígenes y en los rincones del universo o se perforan kilométricos túneles para que por ahí circulen los fotones que entran en colisión y, de entre sus entidades fragmentadas, los científicos buscan a la partícula de Dios...

¿Acaso de verdad se vive en la Tierra? Preguntaba Nezahualcoyotl y respondía: No para siempre en la tierra, sólo un poco aquí… Nezahualcoyotl era un mexica (azteca) del siglo XV pero pareciera un Existencialista del siglo XX. Ahora bien, la diversidad de sus estilos en su obra poética, su severidad y su cargo como primer ministro de facto en el Imperio Mexica, nos hace dudar que todos los poemas que se dicen de su autoría fueran de verdad escritos por él. En ocasiones preguntaba ¿escribes poesía? Cuando contestaban afirmativamente, Nezahualcoyotl leía la obra y, si era muy buena, mandaba al frente de batalla a los poetas que pudieran hacerle sombra, además de adueñarse de sus poemas… ahora comprendo por qué no siempre es correcto responder con la verdad y para no quedar mal parado delante a la autoridad, lo prudente es contestar una pregunta con otra pregunta… las preguntas a seguidillas terminan por poner en duda la trascendencia y la importancia de la pregunta original…

Preguntando no solamente se llega a Roma, también se puede desconocerla…

No hay preguntas sin doble intención, quien pregunta puede estar ya de regreso y conocer la respuesta, pudiera ser que pregunte para confirmar más que para conocer, las preguntas pueden esconder mejor las intenciones que las miradas de soslayo… si la palabra crea un mundo dentro del mundo, las preguntas permiten que esos mundos evolucionen, si no hay preguntas, los cubre el hastío.

Cuando el tiempo aún no se reconocía y todo era voluntad en la tierra que ahora habitamos, los Hombres de Maíz fueron cuestionados por sus Creadores y Formadores sobre si les gustaba la vida, entonces respondieron que apreciaban sobre todas las cosas que podían diferenciar entre lo pequeño y lo grande... su Creadores los cegaron parcialmente ya que si reconocían lo grande y lo pequeño, pronto podrían descubrir el por qué de esa diferencia y ser ellos mismos dioses, los Dioses Mayas no querían que sus creaciones vieran la totalidad...

En el principio un verbo, luego vinieron las preguntas... nuestra existencia adjetivada nos está conduciendo hacia la preposición.
 
Claudio Obregón Clairin

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