jueves, 20 de febrero de 2014

El Amarillo Maya



Los mayas históricos otorgaron colores a los puntos cardinales, el Este se nombró El K’in y lo pintaron de rojo porque por ahí emerge el radiante Sol que otorga color y profundidad a los objetos y al paisaje; el Oeste se nombró Och Kín y fue negro ya que al desaparecer la luz solar por el horizonte, la bóveda celeste paulatinamente es cubierta por un manto negro; el Norte se nombró Xaman y fue blanco, a mi entender, el color blanco es una reminiscencia del origen boreal chamánico que fundamentó la mitología de las culturas endémicas de la tierra que hoy habitamos. Los mayas guardaban en el inconsciente colectivo el recuerdo de que sus ancestros provinieron de una zona glaciar en la que predomina el hielo y la nieve, por ello el Norte está relacionado con la morada de los mayores; es también importante señalar que Xaman es un vocablo relacionado con los chamanes de origen boreal.




El Sur fue amarillo y se nombró Kan K’in. Su origen me resultaba un enigma hasta que decidí observar a la naturaleza. Me percaté entonces que en Invierno y en el Mundo Maya, el viento proviene del Norte, es gélido, aporta vientos y lluvias dañinas para la agricultura y la vegetación, pero conforme se aproxima la primavera, lentamente su fuerza y dirección comienza a girar hacia el Este y luego hacia el Sur; entonces nos envuelve una cálida humedad y a partir de febrero se desencadena una tremenda floración amarilla. La selva del Mundo Maya se pinta de amarillo: las carreteras son cubiertas por flores silvestres de color amarillo y cuatro variedades de árboles llamados Kan Lol --así como algunas plantas no endémicas--, pintan de amarillo nuestro entorno. Propongo que por ello, entre los mayas, el Sur fue pintado de amarillo y señalaba el final del invierno así como el inicio del periodo en el que preparaban la tierra para sembrar el maíz que también está relacionado con el color amarillo. En éstos días y hasta el mes de abril, notarás que en el Mundo Maya, el amarillo nos saluda radiante y jubiloso.



miércoles, 5 de febrero de 2014

San Agustín, Colombia




Las primeras civilizaciones del Continente Americano se desarrollaron en Suramérica: Valdivia en Ecuador, Caral en Perú y San Agustín en Colombia. Mil seiscientos años antes que los pueblos olmecas se establecieran a lo largo del actual territorio mexicano y Centroamérica, en las montañas colombianas que abrigan el nacimiento del Río Magdalena, se desarrolló la enigmática cultura de San Agustín.

Fundamentados en pruebas de C14, los investigadores Luis Duque y Julio C. Cabillos sugieren un desarrollo cultural configurado por diversos pueblos desde el 3300 a. C hasta la llegada de los españoles. San Agustín es reconocido mundialmente por la calidad y majestuosidad de sus esculturas relativas al universo chamánico y a los rituales funerarios.

La clasificación del investigador Gerardo Reichel-Dolmatoff establece cuatro estilos fundamentales en la estatuaria de San Agustín: Naturalista, Arcaico, Expresionista y Abstracto. La diversidad de estilos es producto de la longevidad del sitio y por los distintos pueblos que ahí residieron durante 4 700 años.



Existe un bagaje cultural Panamericano que contiene códigos e iconografías relativas a la simbiosis chamánica con animales totémicos, los manantiales, cuevas y las montañas sagradas. Tanto en Chavin, Perú, como en el basto territorio Olmeca y en San Agustín Colombia, ubicamos a individuos con rasgos asiáticos y negroides, así como esculturas, grabados y petroglifos relativos al transe chamánico y a los viajes estáticos en ceremonias y rituales con plantas psicotrópicas.

Las coincidencias iconográficas, mitológicas y étnicas nos indican que las culturas primigenias del Continente Americano tuvieron un pasado común y arqueológicamente fue en Suramérica donde se sitúan los primeros centros ceremoniales y las primeras sociedades urbanas.

Hace unos años tuve el privilegio de ser invitado a dictar unas conferencias sobre la Civilización Maya en la Universidad Surcolombiana de Neiva, Colombia y, gentilmente, el rector dispuso una camioneta para que un grupo de estudiantes me llevara a conocer el Parque Arqueológico de San Agustín. Fue una experiencia extraordinaria percatarme que los colombianos y los mexicanos somos hermanos desde antes de hablar español.

Las tumbas olmecas y las de San Agustín son similares, los dignatarios esculpidos en esculturas monumentales cuentan con los mismos atributos, rostros que recuperan los colmillos y la actitud  de los jaguares, labios gruesos, narices anchas y ojos rasgados. Las tumbas de dignatarios tienen sarcófagos en forma de reptiles y “dragones”; los búhos son mensajeros del inframundo pero lo que más me sorprendió fue encontrar a una águila que devoraba a una serpiente como lo vemos en la siguiente fotografía.



Durante muchos tiempo se ha visto que los chamanes olmecas toman atributos de animales y sus rostros denotan la fusión con el jaguar en sus trances. Hoy sabemos que los jaguares de todo el continente americano pertenecen a una misma familia y que fue el animal totémico por excelencia de las culturas primigenias desde el actual territorio mexicano hasta la pampa argentina.

Una de las situaciones que ha cautivado la atención y los enigmas de los buscadores es que tanto en las esculturas de San Agustín como entre los esculpidas por los pueblos olmecas encontramos rasgos negroides. En anteriores artículos he presentado una propuesta que sugiere el cruce desde el continente africano a las costas suramericanas a través de las islas que durante el Neolítico emergieron entre Brasil y Mauritania (hoy están sumergidas), además de constatar que algunas plantas como el Calabazo se ha comprobado que es de origen africano y que desde el punto de vista lingüístico es sorprendente que los idiomas bosquimano hablado en Sudáfrica y el Maya Ta’an que se habla en la Península de Yucatán, son de los últimos idiomas que utilizan glotaciones. El hecho de que los primeros centros urbanos de América se establecieran en Suramérica y que sus habitantes cuenten con características negroides, fortalece mi propuesta.

Son aún un misterio el tipo de organización social de los sanagustinos y los olmecas, pero podemos indagar en sus semejanzas iconográficas y sus expresiones mitológicas esculpidas en las piedras para develar los secretos que aún quedan impregnados en las piedras que esculpieron. 


domingo, 26 de enero de 2014

Amanecer con Martsi





--Pa’… tengo un problema
--¿Y ahora qué?
--Se me olvidó la Tarjeta de Entrada
--Agh… ¡te dije que era la última vez!
--Pa’ si quieres nos vemos en…
--¡No! Estoy cansado, hazle como puedas
--Pero Pa’ ¡no inventes! ¡Estamos a menos cinco!
--Ya eres adulta, hasta mañana…

(swiummm….)

--¿Se desconectó?
--Si…
--Oye es que…
--Si ya sé…
--Es que… literal, no hay espacio en mi casa
--Si, ya me dijiste que están tus abuelos…
--De verdad amiga… wuey no sé como ayudarte… ¿y si le llamas a Druk?
--Va querer que durmamos juntos, no, no te preocupes ya veré como le hago
--Pero… si te ven los agentes de la vigilancia dormida en la calle te pueden llevar a…
--Ya wuey, no me tienes que decir lo que me puede pasar
--Es que…
--Mira no me la hagas más complicada, mejor voy a caminar, adiós…
--Martsi… espera… oye…

¡Carajo! No puede ser… ¿qué le costaba? No es ningún esfuerzo atravesar los retenes, además no está nevando, grrrrr… ¡Qué frío! Es un inconsciente… bueno ya, si me clavo me voy a sentir peor, a otra cosa… tengo que juntar más créditos para irme a Puerta Vieja, tengo que hacerlo, ya no aguanto a ésta ingrata ciudad…

--Oiga señorita ¿tiene usted un poco de aliento que me regale?
--No señor, yo no inhalo…
--Gracias, disculpe…

Qué vicio tan horrible es ese ¿cómo puede la gente llenar su cabeza con polvos de Krismus? Ni que fuera tan agradable ¡ay carajo! ¿por qué ya no hay dioses? Si claro, porque tampoco hay ilusiones ¡ésta vida ya no es vida! Nacer, entender, producir, producir, producir, producir… y mi padre siempre dándome consejos: que no deje cabos sueltos, que la entropía qué la… al demonio con su educación, él y mi madre piensan que el mundo es como antes pero no entienden que ya todo cambió, su mundo no existe, se quedaron en los enunciados y eso de que la familia… no de verdad que están bien tarugos… ya nadie lee a Confucio y no se dan cuenta que todo es una horrible simulación, y yo aún debo prestar servicio social ¿y a qué hora sumo créditos? ¿Y si entro a ese antro? No mejor me gasto los diurmas en un café y una dona ¿pero si luego necesito sobornar a los agentes de la vigilancia? Bah… de todas maneras no me alcanza para sobornarlos…

--¿Hasta qué hora están abiertos?
--Cerramos a las 5
--¿Hay proyecciones psicosociales?
--Sólo los lunes, hoy tenemos hologramas sin moral y todas las obsesiones visuales son gratis…
--Bah… ofrecen pura basura
--Si vuelve a energetizar el ambiente con una reflexión de desprecio, no la dejaremos entrar
--Está bien, está bien ¿cuánto cuesta la entrada?
--Treinta y cinco diurmas
--Aquí tiene, gracias y buenas noches
--Qué disfrute, buenas noches…

Mmmmhhh… no está tan mal el ambiente ¿será humano? Qué rica se ve su nariz… claro, no podía ser real tanta belleza, es un vil holograma… ¿y esa pared? ¿A dónde conducirá? No mejor ni me acerco, la última vez no me gustaron las sombras de las telarañas…

--Hola… ¿estás sola?
--No wuey, me acompaña el Espíritu Santo…
--Oh bueno, no seas pesada, ven te invito a mi fuente, rentamos cinco hologramas; estamos festejando que vino una amiga de Puerta Vieja…
--¿Cómo te llamas?
--Kijut ¿y tú?
--Martsi
--Bueno qué ¿vienes o no?
--Si pero no inhalo y los hologramas me dan wueva…
--Está bien, cada quien con su sonrisa, somos de criterio justo

--Les presento a Martsi, tiene 19 años, canta canciones napolitanas, va a pasar la noche con nosotros porque olvidó la Tarjeta de Entrada de acceso a Tirkus y su jefe no le quiso hacer el paro; anda medio sacada de onda pero mañana se le va a olvidar, no guarda rencores, está bien focus en lograr más créditos porque quiere ir a probar fortuna a Puerta Vieja, hey Yursi, luego le cuentas cómo te la pasas por allá, van  hacer buen match, son igual de aceleradas. Desgraciadamente ustedes no la van a volver a ver pero es buena compañía, conoce un montón de trucos para burlar los controles de entrada al chotzriel, chance luego nos comparte algunos de sus secretos y por favor, no le manden un holograma, le dan wueva; hey… tú Misru, no te hagas ilusiones ya sé que te gustó pero no te va a pelar, su Tonal es demasiado fuerte para tu libido, mejor nada más regálale una sonrisa jajajajaja ¿a quien le toca tirar la piedra en el tablero? A ti Mursa, bien, luego le toca a Martsi

--Oye Kijut, ven acá… ven… ven wuey… ¿cómo sabes quién soy y lo que me pasa?
--Lo leo en tu cabello
--No en serio
--En serio te lo digo


--Llevamos toda la noche tocándonos los brazos y no has intentado darme un beso, sabes todo de todos y nunca dices algo de ti, sé que no eres un holograma porque te toco y pudiendo estar con tus amigos no me sueltas ni dejas que se me acerque nadie, nunca quitas la sonrisa de tu jeta y tampoco me avientas miradas de seducción; eres sensual pero mantienes una fría frontera con el mundo, todos parece que te adoran y no dejas pasar la oportunidad de meterles el pie o joderlos para divertirte, eres simpático y severo ¿Quién carajos eres?

--Amigos… querida Yursi…estuvo muy rica la noche, pero ya nos vamos, Tamir te llamo sin falta en la tarde, tenemos que ver qué onda con los trupmines… bye
--¿Qué haces?
--Ven, sígueme…


--uff… carajo no se ve nada
--Las partículas suspendidas no solamente nos impiden ver sino que también acortan nuestra existencia, de igual manera, los actos de los demás suelen ser el impedimento mayor para nuestro control emocional y se nos va la vida en querer que nos atiendan como deseamos o necesitamos. Te voy a decir algo sustancial: si estás un paso a delante de los actos de los demás… nadie te sorprenderá y te dará risa observar que la mayoría gira sobre sus vicios mentales; estamos solos, solos, pero rodeados de mucha gente, demasiada. 

--¿Qué quieres de mi?
-- Que abras los ojos al gris horizonte para entender que no es lo único que existe, si quieres irte a Puerta Vieja primero debes reconocer cada partícula suspendida, cada violenta actitud, cada desprecio, cada incongruencia
--¿Por qué?
--Eso no te debe importar, sólo hazlo, deposita tu confianza en tu intuición, preguntarás menos y rápidamente tendrás los créditos suficientes para irte de aquí…
--Y por que no te has ido a Puerta Vieja
--Me gusta la decadencia


--¿Qué hora es?
-- Las seis y media
-- Qué bello amanecer se proyecta en la pantalla
-- Si, es hermoso
-- Abrázame…

martes, 21 de enero de 2014

Olmecas / Cabezas Estrábicas



En el número 12, Vol. 351, Sep.2004 de la revista New England Jounal of Medicine, la Dra. Margaret S. Livingstone publicó el artículo “Was Rembrandt Stereoblind?” en el que presentó los resultados que arrojaron los estudios en alta resolución de los autoretratos de Rembrandt (24 óleos - 12 grabados) evidenciando que un ojo mira directamente al espectador y el otro se desvía lateralmente. El estudio de la neurobióloga de la Universidad de Harvard nos devela que uno de los grandes maestros que en la pintura logró excelsas atmósferas tridimensionales, era bizco.

Si como un ejercicio procuramos el estrabismo, además de dolernos la cabeza, percibiremos que las imágenes se duplican y el espacio tridimensional se distorsiona; es también un acto recurrente entre los niños buscadores que experimentan con su percepción y, automáticamente reciben la reprimenda de sus preocupados padres quienes no desean que se queden bizcos y/o experimenten una distinta percepción de la realidad; sin embargo, el fundamentalista Diego de Landa escribió que el estrabismo formaba parte de los cánones de belleza maya.

Oficialmente se han descubierto 17 Cabezas Colosales Olmecas, todas tienen los ojos abiertos salvo la ubicada en el Rancho La Cobata, en el Cerro del Vigía, Veracruz, que por el rictus de su boca pareciera que estuviera ensoñando. Las demás cabezas olmecas tienen la mirada estrábica. Durante décadas hemos discutido sobre sus significantes, los motivos de su creación, la manera en la que fueron esculpidas y transportadas; sabemos que miden de 1.47 hasta 3.40 cm, que pesan de 3 a 60 toneladas, que fueron dañadas o sacrificadas ritualmente en tiempos históricos, que algunas de ellas estuvieron enterradas y que fueron cubiertas con estuco y pintadas. Tratamos de discernir los materiales de sus cascos así como su posible orientación geográfica sagrada, algunos estudiosos debaten sobre si tienen relación con la decapitación ritual del Juego de Pelota o son una representación primigenia de la posterior creencia maya que asumía a los dignatarios como hijos de la entidad del maíz. Nos preguntamos por qué la mayoría de ellas se encuentran en San Lorenzo y cómo fueron transportadas hasta La Venta, Tabasco, ubicada a 100 kilómetros en línea recta de las montañas de los Tuxtlas de donde fueron extraídas los bloques volcánicos para su creación. Algunas de ellas son el fruto de altares re-esculpidos y por ello tienen un rostro plano como las Cabezas 2 y 7 de San Lorenzo; discurrimos, en suma, sobre una serie de aproximaciones y mediciones, lo real es que denotan un origen étnico asiático y negroide. Además, son bizcas.



Rubén Bonifaz Nuño ha sido uno de los investigadores que ha puntualizado y estudiado el estrabismo de las Cabezas Olmecas y en la Pág. 118 de su obra Hombres y Serpientes (UNAM 1996) nos relata: “Alguna vez, buscando explicación para el estrabismo de las cabezas colosales, consulté el caso de la visión doblada a hombres sabios de la región de los Tuxtlas, en Veracruz; me dijeron que en el espacio creado entre las dos imágenes así provocadas, se puede ver la verdad. En análogo sentido, se lee en la página 66 de Journey to Ixtlan. The Lessons of Don Juan, 1986. Penguin Books: ‘La técnica (…) consistía en forzar gradualmente los ojos a ver separadamente la misma imagen. La falta de convergencia de la imagen causaba una doble percepción del mundo; esta doble percepción (…) permitía a uno la oportunidad de juzgar cambios en lo circundante, los cuales, ordinariamente, los ojos eran incapaces de percibir.’ Y también en la página 68: ‘Una vez que aprendas a separar las imágenes y veas dos de cada cosa, debes enfocar tu atención en el área entre las dos imágenes. Cualquier cambio digno de atención tendría lugar allí, en esa área.’ Y más adelante, en la página 184 se lee cómo el mundo visto entre imágenes creadas al bizcar, adquiere una realidad diferente, que podría pensarse verdadera. Con base en tales afirmaciones que hacen suponer una tradición indígena mexicana de conocimiento, cabría formular la hipótesis de que las representación del estrabismo en los ojos de las cabezas colosales, lo es de la humana intención de encontrar la verdad íntima de la realidad, de la posibilidad humana de descubrir lo verdadero y permanente en el siempre cambiante y engañoso mundo presentado por los sentidos de la conciencia.”

Se ha cuestionado hasta la aberración la obra de Carlos Castaneda pero lo anterior fue escrito por un integrante del Colegio Nacional, miembro de la Academia de la Lengua y connotado iconografista precolombino. Tengo para mi, que invariablemente hay que diferenciar entre la obra y el autor, me importa nada la vida personal de Carlos Castaneda así como lo que escriban con el hígado hinchado su detractores, me quedo con la trascendencia de su legado chamánico y con las nítidas relaciones entre la Tensegridad y el Toltecayotl, ahora constamos una liga entre la percepción de los sabios veracruzanos con la información chamánica de Don Juan y las cabezas olmecas.

Refiriéndose al estilo olmeca, Beatriz de la Fuente escribe en la página 340 de su obra Los hombres de piedra. Escultura olmeca. “…una marcada preferencia por el volumen o sea la imagen tridimensional; la masa que por su pesadez se mira sólidamente arraigada; la monumentalidad que expresa anhelos de grandeza; las estructuras de formas geométricas que manifiestan un orden en la concepción del mundo; el ritmo interno característico de la forma cerrada; el predominio de superficies redondeadas que cubren el áspero rigor del geometrismo; y la equilibrada armonía de las formas.” Ciertamente es una excelsa crítica del arte olmeca pero nada nos dice sobre los significantes de la estatuaria olmeca, la crítica del Arte Olmeca se parece a los narradores de un partido de fútbol quienes con palabras se recrean sobre lo evidente. Como ha apuntado Anatole Pohorienko, Beatriz de la Fuente “ha separado el contenido del estilo” , cierto, pero también nos ha alejado de su comprensión chamánica porque lo que nosotros consideramos expresiones artísticas olmecas son objetos de Poder social y chamánico que se transforman en sujetos y en extensiones energéticas de quienes representan y por ello fueron “matadas ritualmente” transfigurando su forma pero no haciéndolas polvo…

Las Cabezas Colosales Olmecas son bizcas, los sabios que hoy ocupan la tierra donde fueron esculpidas y el linaje chamánico que transmitió Carlos Castaneda  señalan que el estrabismo se enmarca –trasgrediendo su visión- en el humano ámbito de la búsqueda de la verdad,  los especialistas del arte y de las formas físicas nos describen la materialidad y es que el concepto de verdad, está relacionado –y condicionado- a la información y percepción de quienes lo ejercitan. 

martes, 14 de enero de 2014

Olmecas / “La Diosa del Maíz”




Miguel Covarrubias, Michael D. Coe, Román Piña Chan, Peter D. Joralemon y Karl Taube, realizaron minuciosos trabajos de interpretación iconográfica olmeca y cada uno a su manera y tiempo, presentaron progresiones de dioses pero sus propuestas no fueron convincentes y en el caso de Joralemon, redujo su lista de 10 a 6 dioses cuando estudios subsecuentes demostraron que se entrelazan los atributos iconográficos de los que considera “dioses olmecas”.

Los pueblos olmecas prosperaron en Mesoamérica por espacio de 800 años y en ése lapso de tiempo, evidentemente existieron transfiguraciones en sus ceremonias y en sus rituales. Covarrubias, Coe y Piña Chan se concentraron en la imagen del jaguar como “dios” tutelar olmeca, hoy constatamos que el fenómeno olmeca se distingue por su diversidad más que por su homogeneidad temática, religiosa o ritual.

Cada nuevo descubrimiento transfigura nuestra comprensión del universo simbólico de los pueblos olmecas, como las ofrendas masivas de hachas, pelotas y tallas de madera de El Manatí, Veracruz o los petrograbados de la Gruta de Xibalbá-Cueva Pak Ch’en, Quintana Roo.

Recuperando la propuesta del etnólogo Robert Redfield (1952) David C. Grove sugirió que los olmecas contaron con dos tradiciones “La Gran Religión” que se refiere a las prácticas de los dignatarios y “La Pequeña Religión” que ubica las tradiciones de los campesinos. La primera tradición es la más estudiada y nos remite a interpretaciones de los monumentos como las cabezas colosales, la arquitectura, los altares-trono y las estelas; la segunda tradición, menos estudiada, se refiere a los rituales domésticos relacionados a la agricultura, a las milpas y a la veneración de los antepasados; su expresión plástica se ubica en la cerámica ritual. Las hachas de jade han sido consideradas de uso exclusivo de la elite gobernante pero las ofrendas masivas de hachas de jade en El Manatí, indican lo contrario.  

En el Museo de Antropología de Xalapa, se exhibe un cinturón-hacha de jadeíta en el que aparece una representación del “dios olmeca del maíz” que Karl Taube identificó como una “figura femenina vestida como dios olmeca”. Sin embargo, no todos los investigadores consideramos que los olmecas tuvieron “dioses” y no porque tenga una falda, forzosamente es una mujer.

Constatamos que porta un suntuoso y complejo sombrero-tocado con una banda que recuerda a la imagen del llamado “dios Bufón” maya, vemos el símbolo denominado Cruz de San Andrés y en la cresta encontramos las famosas “cejas flamígeras” que no son tales sino como Philip Druker identificó desde 1952: se trata del ojo del águila arpía. El rostro adusto nos aleja de la interpretación femenina de Taube, lleva una pesada orejera de jade y su cuello es muy corto.

En su dorso encontramos un par de “alas” (icono del vuelo estático chamánico) que se complementan con una capa de plumas que desciende hasta sus pies. Su cintura porta de nueva cuenta la Cruz de San Andrés que se relaciona con los cuatro rumbos del universo mesoamericano y confirma la necesidad de los pueblos olmecas por reconocer y hacer propia a la geografía sagrada. Dos objetos rectangulares acompañan a la Cruz de San Andrés y de ellos, descienden dos cordeles o espigas invertidas, probablemente sea éste el motivo iconográfico que condujo a Taube a sugerir que se trata del “dios del maíz”.




Debajo de su cintura ubicamos una falda y pudiera portar brazaletes con piedras preciosas o sonajas tanto en sus tobillos como en sus muñecas. He dejado para el final a las manos y a los pies porque precisamente son los que dan movimiento y sentido chamánico al ritmo ritual de la pieza. La mano derecha apunta hacia la productividad de la tierra (al igual que el chamán de las pinturas de Oxtotitlán o los personajes en procesión de los murales teotihuacanos), su mano izquierda empuña lo que pudiera ser un punzón ritual de jade que se utilizaba para las sangrías que comunicaban a los mesoamericanos con las entidades celestes. El individuo es la representación terrestre y su atuendo y rictus nos revela su gestión en el universo estratificado mesoamericano.

Su pie izquierdo se encuentra en movimiento en tanto que el derecho está rígido. Si dividimos al dibujo por la mitad, observamos que el lado derecho del individuo está quieto y el izquierdo en movimiento. El chamán es un vaso comunicante con el cielo (la mano izquierda) y con el inframundo (el pie izquierdo).

Pero ¿por qué porta una falda? Peter E. Furst propuso desde 1967 que los gobernantes olmecas fueron chamanes y como carecemos de contextos arqueológicos para las excelsas piezas de colecciones privadas que muestran transfiguraciones y rituales chamánicos, Furst ha recurrido a las sociedades chamánicas de la Amazonía para fundamentar sus propuestas.  Propongo apuntar también hacia al norte y dirigir nuestra atención hacia los inuit (antiguamente llamados esquimales), quienes comparten mitos fundadores con los mesoamericanos. Hasta el siglo pasado, los inuit se organizaban en sociedades chamánicas.

Michèle Therrien narra en su obra Les Inuit que “la organización chamánica-social inuit se fundamentaba en un sistema binario estructurado alrededor de un ciclo anual en el que las actividades comunitarias se diferenciaban y condicionaba por las prolongadas noches del invierno boreal y por el contrastante verano de permanente luz solar. Durante el invierno, se compartían los bienes y la cacería, se escenificaban los rituales secretos y, en la casa ceremonial (qaggiq), el chamán (angakkuq) auxiliado del tambor, el canto y los juegos, presidía la ceremonia “del intercambio de parejas” que se realizaba en honor del espíritu del mar; siendo hombre, el angakkuq se vestía y tatuaba como mujer”. En ese acto de travestismo unificaba en su ser a los ciclos anuales y representaba a la sociedad en su conjunto.

Sugiero que la pieza olmeca que hoy estudiamos, se remite a la milenaria tradición chamánica que transgredía al género y por ello el chamán lleva falda. En su indumentaria encontramos una iconografía relacionada con el vuelo chamánico inspirado en el águila arpía; conlleva trazos de la geografía sagrada y de las sangrías rituales; unifica al universo estratificado y devela como esencias complementarias a la rigidez y al movimiento. Si observamos con cuidado su pecho, carece de senos, acaso una pequeña insinuación junto a su brazo derecho que ubico en el ámbito del travestismo ritual.

sábado, 11 de enero de 2014

Olmecas / Chamanes y Plantas de Poder



Chamán de Tlatilco aproximadamente 1 200 a. C. 
pieza exhibida en el Museo de Bellas Artes de Montreal.


Hace 63 años, Mircea Eliade publicó El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis, obra que universalizó las prácticas chamánicas limitando su comprensión regional y su evolución histórica. Eliade concentró su atención en la parafernalia de los rituales, el chamán se convirtió en un técnico de lo sagrado y  Mircea perdió de vista su función política y social; es por ello que con ésta limitada interpretación chamánica, algunos arqueólogos y antropólogos dudan de la autenticidad de una estructura político-social precolombina basada en el chamanismo.


La obra de Mircea Eliade se convirtió en el referente oficial del estudio chamánico y, aunque la recopilación de rituales es un valioso testimonio histórico, considero preciso contextualizar el modelo neuropsicológico de Eliade en un marco más amplio de referencias culturales; despojarlo de su carácter sagrado y totalitario, evidenciando las diferencias --más que las coincidencias— de las prácticas chamánicas mundiales y, ante todo, recuperar los términos autóctonos ya que la diversidad de palabras crean los rostros de los equidistantes mundos que hemos creado dentro del mundo.

El chamanismo histórico no fue una religión porque no se fundamentaba en creencias o dogmas, era una práctica que requería disciplina, desapego y control emocional, pero ante todo, fue una expresión de Poder tanto energético como político. En sus orígenes, convertirse en chamán no era una aspiración humana sino un designio de los espíritus. El chamanismo histórico ha desaparecido y es que las condiciones de las sociedades que le dieron vida, también se han esfumado, existen prácticas chamánicas en comunidades indígenas que conservan fundamentos de un pasado chamánico, pero así como la cosmogonía precolombina experimentó un sincretismo con el cristianismo, de igual manera, la mentalidad y percepción de los descendientes de los pueblos precolombinos, inuit o altaicos, no es la misma que la de sus ancestros.

En nuestro mundo de consumo y vacuidad, las religiones han perdido sustento y, en la búsqueda de nuevos escenarios religiosos, algunos autores han reinventado las prácticas chamánicas y proyectado en su experiencia personal a la definición, fue así como crearon nuevos obstáculos para la comprensión de los significantes del chamanismo. En futuros artículos comentaremos las abismales diferencias existentes entre el chamán y el showman. Ahora nos ocuparemos del chamanismo olmeca.   

En el marco de la mesa redonda Olmeca, balance y perspectivas celebrada en 2005 en la ciudad de México, Peter T. Furst, investigador del Laboratory of Antrhopology Museum of Indian Arts and Culture, Santa Fe, Nuevo México, presentó su ensayo Éxtasis y Transformación visionarios: el caso de la psicofarmacología olmeca en el que propuso que lo que llamamos religión olmeca “fue chamanista y compartía algunas suposiciones básicas tanto en la cima como en la base de la pirámide social como un cosmos estratificado o con múltiples niveles a través de los cuales sólo un tipo selecto de individuos, o sea, los chamanes, podían pasar en viajes de desprendimiento del cuerpo; un entorno en el que todo fenómeno, incluyendo aquellos que catalogaríamos como “inanimados”, tiene vida y percepción sensorial y está dotado, al igual que los seres humanos, con una fuerza de vida esencial o “alma”; una equivalencia cualitativa entre seres humanos y animales, y la realidad de la transformación…”

Peter T. Furst relacionó al trance extático-visionario con la interpretación chamánica del hombre-jaguar, su hipótesis ha recibido fuertes críticas y argumentos focalizados en la carencia de contextos arqueológicos que la sustenten. Coincido plenamente con los fundamentos de su propuesta chamánica olmeca, aunque difiero cuando explica: “En todo caso, sin importar de qué modo experimentaban los chamanes olmecas, o sacerdotes-chamanes, el éxtasis y el trance, este estado constituye la piedra angular del chamanismo y de la vocación del chamán” ya que precisamente el tipo de psicotrópico que se utiliza ofrece una calidad diferente de transe estático, por lo que “sí es sustancial el modo por el que se experimenta”. Una Planta de Poder, es el fruto del entorno energético que habita y son muy disímbolas las experiencias energéticas y sensoriales que develan la mezcalina, la psilocibina o la bufotenina; por otra parte, el universo estratificado de mundo chamánico no es exclusivo de los chamanes, es accesible para quienes se atreven a experimentarlo; la diferencia con el camino del chamán histórico, es que la mayoría de los modernos viajeros arribistas vegetan en su viaje, algunos se percatan de soslayo de su trascendencia y contados son los que comulgan; éstos últimos, cuando entablan relación con la otredad, inmediatamente después prescinden para siempre de las Plantas de Poder ya que al igual que los chamanes históricos, aprenden a “ver”.

¿Cuáles fueron las Plantas de Poder de los olmecas? Tenemos referencia de las prácticas psicotrópicas de otras civilizaciones mesoamericanas pero sabemos muy poco de los olmecas. El tabaco (Nicotina rustica) pudo ser utilizado en rituales pero aún carecemos de pruebas contundentes. Peter T. Frust se ha focalizado en el chamanismo suramericano y caribeño para encontrar a las probables Plantas de Poder que utilizaron los olmecas y propone que al igual que los chamanes caribeños y amazónicos, los chamanes olmecas utilizaban las semillas vueltas polvo de la planta Anandenanthera peregrina muy difundida en los trópicos americanos, de hecho, abunda aquí en la Península de Yucatán, se le conoce también como “yopo, nopo, parica, cohoba o mopo”.

Semillas de Anandenanthera peregrina

En el segundo viaje que realizó Cristóbal Colón a la actual República Dominicana, en 1494, lo acompañó el fraile Román Pané quien en poco tiempo aprendió el idioma arahuaco que hablaban los habitantes tainos de las islas caribeñas y relató en sus reportes que además de fumar tabaco, los autóctonos inhalaban un polvo que rápidamente los dejaba “sin sentido” y les permitía conversar con los espíritus, el fraile Román comentó que para tal efecto, utilizaban unas cañas que medían medio brazo de largo, colocaban un extremo en su nariz y el otro en el polvo, también hay registro fotográfico que evidencia cómo un individuo amazónico sopla en un extremo de la caña para que ingrese el “polvo” en la nariz del receptor. Los tainos contaban además con pequeñas pipas o inhaladores para la nariz que elaboraban con los huesos de los manatíes.

                                                             Anandenanthera peregrina

Las semillas de Anandenanthera peregrina contienen el compuesto (5-hidroxy-N,N-dimetiltriptamina) y aunque fue el primer evento chamánico que observaron los castellanos y aragoneses en todas las islas del Caribe, curiosamente, en Mesoamérica, no hay registro histórico de su consumo. Peter T Frust sugiere que las llamadas cucharas olmecas (pendientes de jade con una concavidad poco profunda al centro) pudieran servir como receptáculos del polvo de las semillas Anadenanthera peregrina aunque habría que explicar por qué se dejaron de inhalar antes de la llegada de los peninsulares o quizá las fumaban mezcladas con el tabaco, lo cierto es que no hay prueba de su consumo, tan sólo testimoniamos su presencia.

Sabemos que el sapo gigante (Bufo marinus) contiene en su piel pequeñas dosis del mismo alcaloide de la Anandenanthera peregrina junto a un potente veneno que torna inmune al Bufo marinus de los ataques de sus posibles predadores. El fraile dominicano de origen inglés, Thomas Gage, visitó Guatemala a mediados del siglo XVII y reportó que los mayas pokomanes añadían además de tabaco, sapos vivos a la bebida alcohólica que genéricamente se nombra chicha. Quizá ésta sea la explicación –comenta Peter T. Frust—“de los numerosos huesos de Bufo encontrados por Richard A. Diehl y Michael D. Coe en las excavaciones en el sitio de San Lorenzo entre 1965 y 1967, ya que al contrario de las ranas, los sapos contienen muy poca carne y los olmecas de San Lorenzo contaban con una diversidad de fuentes de proteína cárnica. Aún hoy en día, en Veracruz, numerosos curanderos extraen el veneno del Bufo y lo procesan en el fuego para eliminar su toxicidad y obtener sanadoras pastillas y visionarios brebajes con un procedimiento que han heredado de sus ancestros. Es posible también que los chamanes olmecas se sirvieran de las semillas de la flor de la maravilla nombrada Ololiuhqui en el Altiplano (Turbina corymbosa) o de sus parientes cercanas Ipomea violacea e Ipomea tricolor, cuyas flores en Oaxaca se nombran bahdo negro y en Yucatán xtabentún (que no tiene que ver con la bebida alcohólica del mismo nombre)”.

Chamán olmeca de Oxtotitlán con su nagual Águila Arpía

Los pueblos olmecas nos legaron un imaginario plástico relacionado a la transfiguración de los seres humanos en jaguares y al vuelo cósmico, Frust comenta en el ensayo que estamos relatando, algunos pasajes del “proceso de iniciación de un chaman desana del Amazonas, Colombiano, en el que se le retacan sus oídos con pelos blancos del vientre del jaguar y con plumones blancos del águila arpía confiriéndole una capacidad auditiva mágica y así comprenderá el lenguaje de los espíritus (lo anterior se relaciona con la iconografía del arte olmeca en la que tanto el jaguar como el águila arpía son naguales invocados e incorporados a los cuerpos de los chamanes olmecas). Entre los chamanes yanomamö de la Amazonía, cuando el aprendiz de chamán está listo para su iniciación, se introduce en la selva en búsqueda del nagual jaguar y cuando lo encuentra le pregunta: ¿eres un jaguar real o eres aquel que habrá de convertirme en chamán? El felino espíritu arranca los órganos internos del iniciado y los reemplaza con cristales de roca mágicos que le permitirán entender el lenguaje de los animales y de las plantas. Luego lo despoja de su carne humana y la sustituye por la de un murciélago. El Murciélago es un símbolo de transición tanto en Mesoamérica como en la Amazonía ya que, a pesar de ser mamífero, vuela como ave, se cuelga de cabeza y es un animal nocturno que habita en cuevas, que son la entrada al inframundo. De este modo, el joven se convierte en un héwiawan, literalmente hombre murciélago o persona murciélago, una clase especializada de chamán yanomamö”.

Michèle Therrien narra en su obra Les Inuit, (Les Belles Lettres, 2012, p. 132-133) que en el gélido Norte, los chamanes inuit (angakkuk) se introducían en una cueva de hielo y se dejaban devorar por un oso polar para luego ser vomitados; con ese ritual el poder que tenía sobre los espíritus aumentaba considerablemente, al pasar esa prueba, los angakkuk estaban ya preparados para iniciar el vuelo cósmico en el que trasformados en águilas, accedían a la bóveda celeste o al fondo del mar donde habitan los espíritus (las mujeres inuit también podían ser chamanas y algunos chamanes eran travestis porque representaban a la “totalidad” energética de la comunidad).

Es sustancial equiparar ambas tradiciones en sus semejanzas de prácticas chamánicas aún y cuando unos las practicaban en el hielo y los otros en la selva; los olmecas están situados entre ambas tradiciones y las pinturas de Oxtotitlán, Guerrero, las esculturas en jade y la lapidaria, nos muestran pasajes plásticos de los rituales chamánicos olmecas que son similares a las tradiciones inuit o yanomamö; la diferencia entre las tres es que los olmecas dieron el salto a la agricultura y ese evento es lo que transfigura el esquema y se vuelve un desafío comprender ese escenario que está fuera del libreto.

Al inicio comenté que en el estudio chamánico mundial, es importante observar las diferencias y acentuarlas aún más que las coincidencias, es así como remarco que en las prácticas chamánicas olmecas no tenemos pruebas del uso de Plantas de Poder aunque estuvieron rodeados de ellas y civilizaciones subsecuentes las consumieron; en la Amazonía es una realidad su uso en los rituales chamánicos pero “están ausentes entre los inuit”. Los pueblos de las tres regiones del Continente Americano tienen las mismas prácticas en equidistantes ecosistemas, la ausencia de Plantas de Poder entonces no es una limitante para ingresar al universo chamánico, tampoco son un requisito, sino un instrumento, nada más, y se puede prescindir de ellas para ingresar a la otredad, esa es una de las profundas enseñanzas del chamanismo.

Chamán olmeca en transfiguración

La literatura antropológica que acentúa el uso de vehículos psicotrópicos para las prácticas chamánicas, dirige erróneamente su atención y limita a su discernimiento, en contraste, los detractores de los orígenes chamánicos del Poder olmeca se detienen en la ausencia de lo que consideran información sociológicamente relevante como apunta Roberto Martínez González del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM en su interesante artículo El chamanismo y la corporalización del chamán: argumentos para la deconstrucción de una falsa categoría antropológica publicado en el volumen 16, No. 46 mayo-agosto 2009, de la revista Cuicuilco, al cual regresaremos en futuras entregas ya que postula argumentos para descalificar al chamanismo en el proceso evolutivo de las sociedades precolombinas; sin embargo, es oportuno señalar que  Roberto Martínez descalifica “un fragmento de una interpretación chamánica” y nos comenta que “lo que tiene valor es el significado y no la figura, el estado de conciencia o la forma en que se produjo la visión. Es posible, entonces concluir que las llamadas interpretaciones chamánicas también son irrelevantes para el conocimiento y la interpretación del arte y la arqueología en general” Argumentos que cuestionaré en próximos artículos ya que el chamanismo es una práctica milenaria en la que los significantes son las figuras y éstas son producto de estados de conciencia alterados --con o sin Plantas de Poder-- que precisamente producen visiones de realidades paralelas a las que ingresaban los chamanes olmecas y que luego plasmaron en sus expresiones que nosotros consideramos artísticas por lo que sí son un fundamento del estudio arqueológico. 

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