viernes, 30 de diciembre de 2016

Apuntes del Juego de Pelota

 



Los mexicah (aztecas) lo llamaron “Tlachco” y los mayas “Pitz”, erróneamente hay quienes lo nombran “Pok Ta Pok” y se le considera un espacio deportivo-ritual en el que el perdedor o el ganador era decapitado, lo cual también es falso ya que no existe ninguna fuente histórica que avale esta contemporánea interpretación del Pitz.

Es revelador que a pesar de que los mayas contaron con una escritura propia, no existe un solo texto en el que especifiquen que algún supuesto partido terminó con un marcador tipo 4 a 3 y el perdedor o el ganador fue sacrificado.

Sahagún menciona que durante la fiesta del mes Panquetzaliztli, eran sacrificados 4 prisioneros en el tlachco mexica. Los desmembraban y sus extremidades ensangrentadas las arrastraban por el suelo del Tlacho, más tarde eran conducidas hacia los extremos de la ciudad y luego los juntaban nuevamente en el Tlachco… curiosamente, este ritual tiene semejanza con el acto chamánico de los gemelos Xbalamqué y Hunahpú quienes transfigurados en actores se desmembraron delante a los Señores del Inframundo para luego volverse a “armar” y los Señores del Inframundo pidieron ser igualmente desmembrados pero cobrando venganza de la muerte de su padre y de su tío, no fueron unidos nuevamente. 

Así que no hay evidencia epigráfica o iconográfica que nos lleve a concluir que el vencedor o el ganador de un supuesto juego eran sacrificados. Pero en algunos “Juegos de Pelota” como en el Chichén Itzá o en el Tajín, se observa precisamente un sacrificado, entonces ¿quienes eran las víctimas y por qué se les decapitaba? Reconocemos que en la ascensión al trono, los ahauob (reyes mayas) tenían que capturar a un enemigo y lo decapitaban. Los gobernantes mayas se consideraban hijos de la Entidad Divina del Maíz y por ello deformaban en forma cónica sus cráneos. Cuando se cosecha el maíz, se corta la mazorca como si se decapitara. La decapitación entonces es una reproducción simbólica del momento en el que se cosecha la mazorca del maíz.

En Cantona, Puebla, existen 27 “Juegos de Pelota”, hace unos meses visité el sitio y llevé una pelota mixteca elaborada a la usanza ancestral con la resina del Ficus elastica o árbol del hule, al lanzarla sobre los muros de los llamados “Juegos de Pelota”, evidencié que el rebote no era controlable ya que los muros fueron construidos sin argamasa, las piedras de cantos irregulares estuvieron apiladas “en seco” y los muros de los 27 Juegos de Pelota carecieron de estuco por lo que en ellos es imposible “jugar” con una pelota de hule como se presupone que se hacía.

Las culturas autóctonas fueron machistas y agrícolas, el “Juego de Pelota” es ante todo, un espacio de hombres, sin embargo, en Coba, reconocemos que la fundadora de la Dinastía de las Reinas de Fuego “Kalomté Ix Kawil Ahau I” dedicó el pitz que está cercano al complejo Nohoch Mul y, en ese mismo espacio ritual, se entronizó. Recuerdo que hace 20 años, ese pitz contaba con unas estelas fijas en el supuesto terreno de juego, en ellas aparecen las imágenes de Kalomté Ix Kawil Ahau I y de su descendiente K’ak’ Balam. Desde el punto de vista práctico, era imposible sortear esas estelas si se jugaba a la pelota, amén de que no había anillos en los muros, los cuales fueron más tarde anexados por los arqueólogos del INAH. 

En Chichén Itzá, hay 13 Pitzob y el más grande, ubicado en la Gran Nivelación, tuvo dos muros construidos de Este a Oeste que lo dividían de manera no simétrica, por lo que no se utilizaba todo el terreno que hoy observamos. Linda Schele, fue la primera investigadora en identificar al Chak Mol como la Entidad Divina de Maíz y sugirió que ese era un espacio para la entronización relacionada con el maíz, tal y como observamos en los grabados del Templo Norte. 

De manera conceptual, podemos deducir que el “Juego de Pelota” es la reproducción plástica del cielo invertido, ciertamente el pitz simboliza al inframundo y los anillos pudieran representar al Sol introduciéndose al crepúsculo o a punto de surgir al alba, la pelota pudiera ser una alegoría de Venus (Entidad Divina relacionada con la guerra) que acompaña al sol al amanecer y otros días al atardecer. Sin embargo, en ninguna imagen de los Vasos Ceremoniales del Petén fotografiados por Justin Kerr, observamos que los jugadores de pelota introduzcan la pelota en el aro. Una gran cantidad de “Juegos de Pelota” carecen de aros y aún sirviéndose de un bastón o una raqueta de piedra como aparecen ataviados los jugadores de Chichén Itzá, es prácticamente imposible introducirla en ellos. Lo que sí es cierto, como en la fotografía que acompaña estos apuntes, es que los mayas golpeaban la pelota contra escaleras.

Actualmente el Ulama que se practica en la Costa Occidental de México como en la Mixteca, carecen de aros. Los juegos que sobrevivieron no introducen la pelota en ningún aro y los jugadores pasan la pelota de un lado al otro… ahora bien, los “Juegos de Pelota” de diversas regiones son en forma de I o de T, por lo tanto, sugiero que era en esos espacios laterales donde los jugadores practicaban un deporte ritual pasando la pelota de un lado al otro y el objetivo era reproducir al mito fundador de los gemelos que juegan contra los Señores de las Tinieblas. 

Ahora bien, el que consideramos terreno para el juego, fue un espacio dedicado a la dramatización de los mitos de la Creación y del Inframundo, pero sustancialmente a la entronización de los gobernantes y por ello en Coba aparece una reina gobernante que asciende al poder.

Coc.

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