sábado, 7 de septiembre de 2013

EL ORIGEN DEL SOL Y DE LA LUNA (según los inuit y los mayas)





Las Culturas Circumpolares Árticas desarrollaron mitos y creencias que heredaron a las religiones de las sociedades agrícolas. Las también llamadas Culturas Boreales, se ubican alrededor del Polo Norte: en Alaska los pueblos Yupiit, Inupiat, Yupiget, Inuit y Aleutonios; en Canadá y Groenlandia los Inuit; en Escandinavia los Saami; y en Rusia los Nenetses, Yakoutes-Sakha, Nganassanes, Evenks, Tchouktches, Evens y Koriaks. todos ellos compartieron la misma cosmogonía chamánica y algunos de sus mitos, rituales y tradiciones persisten hasta nuestros días.

En el siglo XX las Culturas Boreales dieron el salto de la cacería a la electricidad y, a pesar de la industrialización, la cristianización y la irreflexiva tenencia de la materia que les fueron impuestos, en algunas regiones aún persisten tradiciones, usos y costumbres de aquel gélido pasado chamánico.

Los mayas y los inuit nunca tuvieron contacto directo pero al igual que otras culturas y civilizaciones americanas, comparten ancestros de origen siberiano y por ello, las coincidencias mitológicas y chamánicas a pesar de vivir en ecosistemas contrastantes y que en el pasado contaban con economías diferenciadas (los inuit cazadores y los mayas agricultores).

LAS CERTEZAS

La versión maya-quiché del origen del mundo y los seres, fue recuperada en el Libro Popol Vuh que comienza diciendo: “Ésta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo… solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad de la noche”. La Cosmogonía Inuit plantea que en tiempos primigenios, la duración no conocía límites y la penumbra reinaba sobre el mundo, los humanos eran inmortales pero desconocían las reglas del desplazamiento y por ello no reconocían la felicidad.

El asunto del movimiento es cosa seria ya que al igual que la muerte, es una de las primeras certezas. A través del movimiento se descubre al tiempo y cuando nuestros mayores se ubicaron en un espacio, las actividades humanas se adecuaron a los ciclos de la naturaleza; más tarde, la observación de los eventos repetitivos permitió poseer acuerdos y más certezas; en tiempos históricos, reconociendo al movimiento y a sus consecuencias, nuestros ancestros superaron las adversidades propias de climas radicales.

Los movimientos del Sol y de la Luna influyen en el comportamiento de los animales y de los seres humanos, las sociedades boreales observan a la Luna más grande que al Sol; por su posición ártica, pasan seis meses en la oscuridad y seis con luz solar.

LAS SEMEJANZAS

Anningaariik es uno de los mitos fundadores de los inuit, relata que en tanto todos cantaban y danzaban al sonido del tambor en el qaggiq (iglú ceremonial) una mujer que acababa de dar a luz dormía en un iglú reservado para su reposo. Improvisamente fue visitada por un hombre y al ingresar al iglú, apagó la lámpara de aceite de foca y sin su consentimiento, mantuvo una relación sexual con ella. El hombre regresó al qaggiq donde se encontraba el resto de la comunidad y fue ridiculizado por los ancianos al evidenciar que había intentado sostener relaciones con una mujer que debía estar en reposo. La agraviada, ingresó en ese momento al qaggiq y entró en cólera al percatarse que fue su hermano quien había abusado de ella, luego se cortó un seno y mostrándolo a su hermano le dijo: “come de mi seno ya que tanto te gusta” delante al rechazo, se cortó el otro seno, lo colocó en la lámpara que iluminaba la escena y salió a la intemperie, su hermano la siguió y corrió detrás de ella dando círculos alrededor del qaggiq. El hermano tropezó y entre sus manos le quedaron algunas brazas de la lámpara que llevaba consigo. Progresivamente ascendieron por los aires corriendo alrededor del qaggiq hasta convertirse en la Luna y el Sol. Desde ese día Taqqiq y Siqniq  (Sol y Luna) recorrieron la bóveda celeste, la luz de Taqqiq (el hermano) brilla menos por la luz que perdió en el tropezón que se dio y porque cuando aún estaba en el suelo, tenía entre sus manos el seno que su hermana había colocado en la lámpara. Después de ese acontecimiento, cada vez que ella reaparece en Primavera y que su hermano intenta aproximársele, la Luna enfurece y el verano es apacible.

En el Mundo Maya, el Sol y la Luna también se formaron con dos hermanos, los gemelos Xbalamqué y Hunahpú quienes se transfiguraron en el Sol y en la Luna después de un viaje al Inframundo donde lucharon contra los Señores de la Muerte. Los Gemelos del Popol Vuh experimentaron pruebas y procesos de muerte en vida que son propios de la iniciación de un chamán. Uno de ellos es el pasaje que narra cómo sus huesos fueron molidos y arrojados a un río y en él, se convirtieron primero en peces y después en actores, más tarde vencieron a los señores 1 Muerte y 7 Muerte, recuperaron a su padre (quien se transformó en la entidad divina del Maíz) y juntos ascendieron a la superficie y luego al cielo.

A través de las migraciones los mitos evolucionan de una sociedad  a otra y se amoldan al ecosistema que habitan y a sus actividades económicas. En el mito de los Gemelos Mayas, al final de la batalla contra los Señores del Xibalbá recuperan a su padre transfigurado en la entidad divina del maíz; en este pasaje se ubican los vestigios de un relato de cazadores que subsistió en el marco de una sociedad agrícola gobernada por dinastías que sustentaron el Poder en función de la relación divina que mantuvieron con el maíz.

En escritura jeroglífica maya, cuando un nombre inicia con una X, es femenino. A mi entender, al estar relacionado con el  jaguar, la noche, poseer sabiduría y magia, Xbalamqué representa la parte femenina del Ser y Hunahpú a la masculina. Hasta hace un siglo y entre los inuit, en ocasiones los chamanes eran travestis, representaban la unidad del género humano y fueron seres que viajaban al inframundo, al igual que los Gemelos.

Entre los Haida (el pueblo de los Tótems de la Costa Occidental Canadiense) se cuenta que un oso y una mujer copularon y tuvieron dos hijos, los seres humanos somos sus descendientes. En equidistantes culturas y mitologías aparecen otros dos hermanos:  Caín y Abel -- Rómulo y Remo. Las crónicas fundadoras de ciudades y culturas, dan cuenta de los hermanos mitológicos que se transforman en el Sol y en la Luna, luchan con la muerte y en ocasiones uno de ellos mata al otro.

Con incestos y homicidios, así como rompiendo las reglas o liquidando al competidor, se configuraron las interpretaciones mitológicas de nuestros ancestros. En sus entidades divinas, héroes y dioses, recrearon y transfiguraron las debilidades humanas, sus mitos se reproducen de manera similar en diversas zonas del planeta y las coincidencias mitológicas entre civilizaciones equidistantes son producto de un corpus mitológico que les fue heredado por los cazadores de las Culturas Circumpolares Árticas.

4 comentarios:

  1. El origen de la Luna es sin duda un gran misterio. Se dice que fue formada en otro sistema solar y que fue atraída por la gravedad de la tierra... Un saludo.

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  2. Saludos Ana, gracias por tu comentario, un verdadero misterio que algunos geólogos del cosmos comentan tuvo su origen cuando un enorme meteorito o quizá un cometa de mediano tamaño golpeó la tierra hace 4000 mi millones de años, más o menos, justo cuando apenas la fuerza gravitacional formaba la circunferencia terrestre, entonces casi desaparece la Tierra del concierto planetario y una vez más se volvió a reconstituir por la fuerza de la Gravedad, la basura cósmica que quedó a su alrededor giro igualmente sobre un centro gravitacional formando a nuestro satélite que por cierto, en otros soles, giraba más rápido y es un privilegio que justo ahora que podemos verlo su movimiento de rotación es igual al de traslación lo que equivale a ver siempre el mismo rostro... no fue sino hasta la serie de las naves Apollo que pudimos ver hace unos 50 años el otro rostro de la Luna, mítico era entonces el Lado Oscuro de la Luna... saludos. Coc

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