jueves, 6 de enero de 2011

Homenaje a Claudio Obregón / Abraham Osceransky


Me encontré con él, en la Compañía Nacional de Teatro, después de años de no verlo, más de 20. Estaba sentado en el recibidor de la oficina de Luis de Tavira, parecía más delgado que antes pero su sonrisa fuerte y sus ojos penetrantes me recordaron a la imagen que yo tenía de él.

Cruzamos las palabras de bienvenida y de re-encuentro, ya que en el pasado ocasionalmente sólo habíamos intercambiado algún saludo amable o una felicitación mútua, nada más.

Esta vez Claudio me había propuesto para dirigirlo en una obra que él había seleccionado y de la cual traducía del inglés al español y que la Compañía Nacional pondría en mis manos para llevarla a escena y le dije: “Maestro, yo voy a dirigirlo por donde usted quiera ir, tenga confianza que la obra y lo que haga con ella serán para usted y para mi una aventura que nos dará gusto y nos vamos a divertir” Entonces su cara detrás de la sonrisa amplia y potente se tornó en una expresión fuerte, sus ojos me penertraron hasta el corazón y contestó: “Yo no juego” y le dije: ¿Aunque se trate de una partida?

Entonces él se sentó frente a mi, se puso sus lentes y me entregó su traducción al español de “Final de Partida” “Aún no la termino” –dijo, y ahí estaba el actor: impenetrable, duro, fuerte, obstinado y pensé  “Qué maravilla, me dice que no va a jugar y ya empezo a hacerlo”

Durante el periodo de ensayos se mantuvo en su sitio, sólo aceptaba aquello en lo que él creía, en lo que ya había meditado bastante, en lo que ya había estudiado a profundidad.

Claudio Obregón fue difícil de convencer, pero lo que él hacía era maravilloso, sus matices increíbles y su tenacidad asombrosa. Trabajaba más que nadie a pesar de su edad y de su estado físico. Él me asumió como su Clov y yo lo asumí como mi Hamm.

Escuchaba mis propuestas, aparentando no tomarme en cuenta, pero finalmente llevándolas a cabo, ese era su juego, el que en verdad le divertía. Él sabía que lo admiraba por ser un gran actor. Y detrás de su dureza, de su enorme tamaño, encontré un corazón de actor que comprendió que nuestro trabajo mutuo era correcto.

La obra pudo corren en tan sólo dos semanas de ensayo, al menos casi toda y entonces, empecé a verlo gozar.

Gozaba rezongando, criticando, tanto como personaje, tanto como actor; yo no sabía cuál era la diferencia. Acepté su magia, unir su mundo personal con su talento y fantasía y me produjo mucha satisfacción, logramos jugar dentro y fuera de escena, sin discutir nunca de teatro, él cumplió su cometido y yo el mío.

Él llenó de aplausos todos los rincones del teatro y de admiración por su talento.

Jugar con un maestro como Claudio, duro, astuto, crítico, irreverente, obstinado, solvente, puntual, descarado e incomparable artista, ha sido un juego de gran satisfacción y de inmenso reconocimiento a su vida llena de talento.

Sea éste verdadero ejemplo de una gran final de partida.

Abraham Oceransky

Palabras leídas durante el Homenaje a Claudio Obregón en la Compañía Nacional de Teatro 16 de Noviembre 2010.

Homenaje a Claudio Obregón / Paul Leduc




La mejor forma de rendir homenaje a un actor es recordando su obra. Lamentablemente, en el teatro, esa obra desaparece con la última función.

Tuve la fortuna de trabajar con Claudio, hace muchos años (casi 40) en cine, y por ello, y porque lamentablemente no puedo acompañarlos en este homenaje al amigo, es que prefiero compartir su imagen con ustedes, una parte pequeña, bastante pequeña de su larga trayectoria.

REED, MÉXICO INSURGENTE, era la primera película que hacíamos, no solo yo, sino todo el equipo, la productora, el fotógrafo, los sonidistas y buan parte de los actores, de los cuales muchos no eran profesionales, sino amigos de todo tipo que actuaban su propio papel en muchos casos.

Claudio, entonces, ya había hecho una veintena de trabajos en el cine y televisión.

Como casi es costumbre en nuestro medio, el trabajo se hizo casi sin dinero, en condiciones difíciles, pidiendo prestado no sólo recursos financieros, sino incluso caballos, hospedajes, haciendas y hasta el uso de un tren.

Las condiciones de trabajo para el propio Claudio, fueron francamente difíciles pero nunca, no sólo no se quejó de nada sino que disfrutaba el reto y lo resolvía siempre con talento y buen humor.
Su generosidad con nosotros y su congruencia y compromiso con el trabajo, fueron una gran lección para todos los que lo tuvimos cerca.

Como lo fue hasta el final, hasta “el final del juego”, que de alguna manera nos dejó como testamento y despedida.

Quedan además, por lo menos, casi 70 trabajos suyos registrados en cine o televisión y no sé si alguna obra de teatro filmada, que nos permitirán recordar su imagen, su lucidez, su honestidad profesional y humana, la misma que mantuvo siempre desde los tiempos en que nos encontrábamos a “componer el mundo” y ver las ardillas correr por el café de Radio UNAM, cuando aún estaba en Ciudad Universitaria, y nos reuníamos con Margules, con Gurrola, con el “perro” Estrada, y con tantos otros que, cada cual a su modo, han contribuido a construir, a pesar de los obstáculos, la cultura de este maltratado país, que tanto también le dolía y por el que también trabajó.
Un abrazo, un abrazo a la familia, a los amigos, a los colegas.
Y un fuerte abrazo, así sea imaginario, a Claudio, al amigo, al colega. 

Paul Leduc

Palabras leídas durante el homenaje a Claudio Obregón el martes 16 de noviembre en el foro de la Compañía Nacional de Teatro.



lunes, 3 de enero de 2011

Mirar el ayer como lo que no es hoy





...ser congruentes no tiene nada que ver con evitar culpas sino con construir escenarios de plenitud donde podemos vernos a los ojos con dignidad...





Los mayas históricos consideraron que el tiempo era cíclico, dieron fechas de nacimiento a sus divinidades, ligaron los eventos humanos con los aniversarios divinos y con los desplazamientos de los astros en la bóveda celeste, comprendieron que tanto en el cielo como en la naturaleza existen ciclos de diferentes magnitudes que condicionan y determinan las actividades humanas.

En el tiempo maya, existieron periodos favorables y adversos, las apariciones de Venus sobre el horizonte determinaron los periodos de sus guerras, alinearon sus monumentos a la salida y a la puesta del Sol para que la luz y las sombras configuraran la presencia divina entre las piedras policromadas, entendieron energéticamente la posición de los humanos delante al cosmos y rindieron tributo al movimiento, experiencia visual que hace tangible al tiempo.



Nuestros mayores crearon calendarios cíclicos para comprender la dinámica de la naturaleza y coordinar su existencia con un destino predeterminado, viendo su pasado, intuían en el presente los eventos del futuro y uniendo en el instante las percepciones espacio-temporales, concluyeron que lo sagrado podía tocarse con la predisposición al entendimiento cíclico de los fenómenos naturales.


 

En nuestro tiempo, Octavio Paz, fue un extraordinario poeta pero erró en su concepción histórica de los mexicanos, en El Laberinto de la (su) Soledad utilizó la ficción histórica como recurso dialéctico y con altivez dibujó una caricatura de sus compatriotas, en algún momento, desde su pedestal, nos miró de soslayo y afirmó que debía desaparecer el Instituto Nacional de Antropología e Historia, con anterioridad, había interpretado de manera simplista que los mexicanos vemos más al pasado que al futuro, denostó el contenido y diseño del Museo Nacional de Antropología e Historia, se expresó con violencia verbal de los dioses mexica (aztecas) pero contradictoriamente, uno de sus grandes poemas está sustentado en la métrica y el espíritu de la Piedra del Sol mexica, Embelesado en su fama mundial, despreció el pasado que sustentaba su presente, hoy, en su futuro, recordamos su pasado aunque infortunadamente no está presente para que lea estas palabras que escribo con admiración a su obra poética y con galáctica distancia sobre su visión histórica, a mi entender, El Laberinto de la (su) Soledad es un ensayo amañado, tendencioso, con grandes errores en su interpretación histórica (he reseñado con detenimiento dichos errores en mi ensayo La Certeza Acompañada que publiqué en España en el portal Eom y se puede consultar en http://www.eldigoras.com/eom03/2004/2/fuego34coc08.htm ), lo realmente grave y trascendente de las ideas de Octavio, es que condicionan en el fatalismo a las nuevas generaciones, En pocas palabras, el Laberinto de Octavio Paz, es una mentada de madre a los mexicanos escrita en prosa poética.

Octavio Paz retomó y transfiguró algunos conceptos de la obra El perfil del hombre y la cultura en México publicada en 1934 por el escritor Samuel Ramos y con misoginia y en su autoexilio, escribió su Laberinto ¿Cuáles fueron los motivos de Paz para expresarse con desdén sobre los mexicanos? Uno de ellos fue precisamente la interpretación con culpa de los eventos del pasado, acentuó un falso estigma sobre una conquista con culpa que fue tendenciosamente inculcado a los pueblos mexicanos por los gobiernos postrevolucionarios y que nos impide entender que debemos estar agradecidos de que existiera la invasión y la conquista española ya que sin ella, ninguno de nosotros hubiera nacido, Somos lo que somos por los eventos del pasado y comprender el futuro sin menosprecio de los acontecimientos que nos dieron plena existencia, es lo que nos permitiría ser exitosos.

Inicialmente los peninsulares avecindados con violencia en la Nueva España intentaron borrar el pasado indígena, luego los criollos sometidos se tornaron en grandes señores al promulgarse la Independencia y siguieron sometiendo al pasado precolombino, más tarde, Benito Juárez, presidente de origen indígena, instituyó el castellano como idioma oficial menospreciando la riqueza de la diversidad lingüística, el dictador Porfirio Díaz, de origen mixteco, deseaba exterminar a los descendientes mesoamericanos y sometió a los campesinos de origen indígena con las tiendas de raya y las Haciendas, en su juventud luchó contra la intervención francesa y al instalarse en el Poder, afrancesó su gobierno, Irónicamente murió exiliado en Francia repudiado por sus compatriotas.



Acabamos de festejar el Centenario de la Revolución Mexicana, otro de nuestros mitos que limitan nuestro desarrollo al interpretar heroicamente una revolución social que no fue los que oficialmente se dice que fue ya que los revolucionarios fugazmente pasaron por el Poder y el grupo vencedor sustrajo las riquezas nacionales para su beneficio, provocando un menor crecimiento económico respecto al Porfiriato, A raíz de la institucionalización de la Revolución en un partido político, el PRI, se cometieron infinidad de imprudencias como la célebre Reforma Agraria que culminó en la deforestación irracional del 70% de nuestro territorio y los campesinos viven en la pobreza, se consolidó un organismo de Seguridad Social (IMSS) que durante décadas ha brindado un pésimo servicio de salud, actualmente está en quiebra y el sistema de pensiones recarga sus deficiencias en el erario público, Continuando en la trágica década de los años 30’s, construimos otro mito, el de la expropiación petrolera, faltaban pocos años para que culminaran las concesiones de explotación petrolera por lo que Lázaro Cárdenas premió a las compañías extranjeras al nacionalizar el petróleo en su mandato, erigiéndose como el supuesto salvador de la nación y creó la compañía estatal más incongruente que poseemos, Petróleos Mexicanos (PEMEX), durante décadas se alentó y toleró el fortalecimiento de su sindicato que como sanguijuela de mil bocas, desangra la riqueza que genera el petróleo, importamos la gasolina que consumimos y a mediano plazo, nos gastaremos nuestras reservas para empezar a importar petróleo.



Las causas y motivos de tanta incongruencia pasan por el sistema educativo y la interpretación de los eventos del pasado, panfletariamente se enarbola a la educación como un principio nodal en los planes de gobierno pero en realidad, la prueba ENLACE nos demuestra que la secundaria es peor que la primaria, el 0.3% de cada generación de jóvenes alcanza el nivel de excelencia, en tanto que Japón, Corea o Finlandia llegan al 20%, El sindicato de maestros es el mayor sindicato de Latinoamérica y ocupar un plaza como maestro en México, es cuestión de complicidades más que de capacidades, Los niños mexicanos aprenden de memoria los conceptos que deberían ser analizados con criterio y por ello veneran a la Revolución Mexicana y a los héroes fusilados que nos dieron una patria amañada en la complicidad y la simulación.

Estos y otros cientos de mitos modernos son los que precisamente tienen enajenadas a las mentes de los mexicanos y son las causas que provocan el desencanto, la violencia y la complicidad con el subdesarrollo que como vórtice nos conduce a la ignorancia y a la negación de nosotros mismos, Por ello, en nuestra sociedad se privilegia la comisión sobre la calidad en el servicio, devastamos nuestro entorno natural para beneficio de capitales golondrinos, pensamos que generamos riqueza pero producimos escasez y nuestro progreso es involutivo.

Como el gato que se muerde la cola, acostumbramos endilgar nuestros problemas al papá gobierno en turno, lamentando las incongruencias políticas y absteniéndonos de ir a votar o hacerlo agradeciendo despensas y curitas, El problema no está en los gobernantes sino en la percepción que tenemos de nosotros mismos y, complacientes, toleramos con nuestra displicencia tanta incongruencia.


...los mexicanos no fuimos conquistados por nadie, somos el fruto de las naturales batallas entre pueblos milenarios que confrontaron creencias e intereses encontrados... 

Nuestro pasado es interpretado con desatino y en consecuencia nuestro presente está ausente y nuestro futuro se torna inalcanzable, Es oportuno observar que los mexica (aztecas), mayas, zapotecas, mixtecas, totonacas y demás Civilizaciones Precolombinas, fueron tan sanguinarias como los castellanos y aragoneses que las invadieron y conquistaron.

Reparemos en que los pueblos mesoamericanos también fueron mestizos, una civilización dio pie al surgimiento de la siguiente, los mexicanos no fuimos conquistados por nadie, somos el fruto de las naturales batallas entre pueblos milenarios que confrontaron creencias e intereses encontrados, La Independencia tuvo sus orígenes en la intervención napoleónica de España y no en un espíritu de soberanía nacional, la Revolución Mexicana y su institucionalización en un partido político y en un estilo de vida pletórico de complicidades, no fue lo que se dice que fue y los desaciertos políticos que de ella emanaron hicieron que perdiéramos la oportunidad de industrializarnos congruentemente y distribuir la riqueza de manera inteligente, Un pueblo que no tiene dinero para consumir, empobrece a quienes detentan la riqueza, como consecuencia de este absurdo social, el señor Slim nos endilga uno de los servicios telefónicos más caros del mundo e invierte sus ganancias en el extranjero.

La educación es un asunto de seguridad nacional porque un pueblo que no tiene cultura carece de criterio, el cual, no sirve únicamente para cuestionar la inequidad que nos conduce a la decadencia sino principalmente para construir soluciones a los problemas económicos generados por una Centenaria Revolución Involutiva y evitar que ese derrotero nos conduzca sin frenos hacia el abismo, Preguntar no cuesta, reflexionar produce riqueza y seguridad, el orden genera progreso y respetar las normas sociales, los acuerdos y las leyes, no es una cuestión ética sino de sobrevivencia, Si queremos para las futuras generaciones un gozoso futuro, iniciemos  hoy respetando los altos, a los niños, a las mujeres, a los ancianos, al socio, al compañero de trabajo, a la palabra empeñada en futuras acciones, ser congruentes no tiene nada que ver con evitar culpas sino con construir escenarios de plenitud donde podemos vernos a los ojos con dignidad.

La interpretación histórica es mucho más importante de lo que se presupone, la Historia no es una materia escolar que nos recuerda las festividades y los próceres sino más bien la esencia que nos permite ubicar nuestra posición delante al cosmos y a nuestros semejantes, los mexicanos somos los frutos de muchas semillas pero en un volado nos jugamos la vida y en un albur nos duele el corazón, no está en los idiarios de los partidos políticos ni en las menguadas capacidades los gobernantes propiciar un estadio de equidad que permita un desarrollo equilibrado donde cada cual construya riqueza con sus capacidades y no con sus mañas.

Para emerger de la espiral y el desaliento, es preciso observarse en el espejo, reconocer de una vez por todas que nos comunicamos con la sintaxis del idioma que llegó en el s. XVI con castellanos y aragoneses quienes, además, estaban tremendamente influenciados por los árabes porque los dominaron durante 800 años, por lo tanto, en nuestras tradiciones persisten pasajes de un pasado multicultural, milenario y, para comprendernos mejor, ubiquemos que en nuestras mentes habitan creencias, usos y costumbres que compartimos con los árabes, los peninsulares, los mesoamericanos, el american way of life y que somos la suma de todo lo anterior.

La Historia se configura de eventos y mitos, los primeros determinan nuestro cotidiano, los segundos lo mediatizan, nuestros mayores decidieron que el pasado determinaba su presente y su futuro, hoy, el tiempo es concebido como una desesperanzadora mercancía de elevado costo, está en nosotros, en nuestras acciones cotidianas, en nuestros pensamientos, en nuestros anhelos, en nuestro pasado milenario y en nuestras capacidades, encontrar las soluciones para interpretarnos de manera distinta y tomar el control de nuestro futuro, conocer es discernir.





domingo, 2 de enero de 2011

Diccionario del Tenista




Por: Claudo y Jean Dodó “Los Nuevos Enciclopedistas”




Advenedizo: Pasaporte comúnmente ambicionado para portarse mal como la gente bien.

Angustia: Malestar emocional provocado por el uso deficiente de la imaginación.


Amor: Único momento en la vida de los seres humanos que justifica su propia existencia.


Apócrifo: Brillo continuo en el ojo del Homo sapiens sapiens.

Arrojo: Envidiable capacidad de bordear el ridículo.

Campeonatos de Apertura y Clausura: Escaparates multicolores donde ostentosamente se presentan las deficiencias técnicas y éticas del balompié mexicano.

Blasferomona: Sustancia bioeléctrica producida por una glándula de secreción interna (aún no identificada) que nos insita a responder con ironía a los argumentos místicos.

Calidad: Esquivo objetivo de la cadena productiva nacional.

Condón: Cubierta plástica que protege a tu conciencia de los desvaríos de tu frenesí.

Democracia: Descabellado mito creado por los griegos que pretende aligerar la eterna carga de una casta dominante.

El Tenista: Individuo que con certero ademán, practica el derecho, sin descuidar su revés.

Estupidez: Vicio que se incrusta en la voluntad y en el deseo, capaz de deshilar vorazmente las amarras más sólidas del sentimiento y de la razón.

Lealtad Cancunense: Metamorfosis en la que los elementos fundamentales del ser humano se transforman en unidades monetarias.

Mexicano: No es uno, son más de cien millones de individuos que tiran cada uno de su lado la misma cobija para arroparse.
   
Mimetismo : Extraordinaria capacidad de conjugar el deseo ajeno con el interés personal.

Política mexicana: Actividad que enarbola principios fundamentales de la moralidad para inmediatamente después hacer exactamente lo contrario.

Político: Insaciable cleptómano con don de gente.

Prostitución: Milenario oficio de brindar la simulación maquillada donde el deseo profundo del (la) cliente se desbarranca (si todo sale bien).

Seleccionado Mexicano de Fútbol: Antiguo ratoncito verde convertido en deportista que ocasionalmente aparece en el momento y en los lugares indicados pero carece de precisión y concreción.

Selva Lacandona: Futuro desierto, afanosamente creado por la estupidez humana.

Simulación: Aprendizaje consciente del uso de la máscara para actividades indefinidas pero de amplio espectro.

Teatro de la Ciudad de Cancún: Monumento a la ingravidez política que mira a la cultura como a una tía fea.




Los Dioses de Ayer

                                                                                



Durante la mayor parte de nuestro proceso evolutivo, las hembras se ocuparon de criar y cuidar a las crías, recolectaban vegetales, semillas y tubérculos, cocinaban, iban por el agua, hacían manualidades… en tanto, los machos se dedicaron a la caza, Las mujeres tuvieron el control de la economía ya que la recolección de alimentos era la base alimenticia de nuestros tatarabuelos, Nuestros tatarabuelos de hace 25 000 años relacionaron los eventos de la naturaleza con los ciclos de fertilidad femenina y con el milagro de gestar una vida en el vientre materno, estos factores determinaron el primer dios, fuera mujer.



En el mundo antiguo, se realizaron “figuras” en piedra o barro representando mujeres “regordetas” y con caderas y senos exageradamente voluptuosos (como las Venus de Willendorf, Grimaldi y Laussel con edades de 23 a 25 Mil años, o las estatuillas japonesas que realizaron en barro los artesanos de la cultura Jōmon, en el actual Japón, hace 10 000 años y las mujeres del Preclásico mesoamericano (1800 a. C.) que se manufacturaron en Tlatilco, Cuicuilco y Tetepilco (al sur de la actual Ciudad de México).


Venus de Willendorf


Venus de Grimaldi

Cerámica de la cultura Jōmon


Cerámica de Tlatilco

Durante miles de años los seres humanos vivieron en un sistema social basado en el “matriarcado”, cuando se desarrolló la agricultura, las mujeres fueron perdiendo el control de la producción de alimentos y, consecuentemente, disminuyeron sus derechos, los hombres iniciaron su explotación laboral y sexual, les sembraron inseguridad en su psique y en un abrir y cerrar de siglos, las mujeres pasaron de ser sujetos a objetos… este penoso proceso de sumisión femenina, desgraciadamente para ellas y para la evolución de la humanidad, prevalece después de 5 mil años en casi todas las sociedades.


Establecida la sociedad agrícola—machista, los dioses se volvieron duales, nuestros tatarabuelos se preguntaron sobre el origen de las cosas y encontraron dos respuestas para la creación: la primera plantea que el Universo ha sido creado por los dioses (o por Dios) y la segunda propone que todo se formó a partir de un caos primitivo y en algunas tradiciones las dos teorías se complementan.

 

Lo que resulta revelador de un origen común para todos los hombres, es que desde Polinesia hasta Mesopotamia, así como de China a Mesoamérica pasando por África y Sudamérica, todas las tradiciones orales y todas las escrituras sagradas coinciden en que existió un caos primigenio, un silencio absoluto, un mar primitivo, el nacimiento y la destrucción de “otros hombres”, serpientes de luz y de pilón: un diluvio.


En lo oscurito

 

El libro sagrado maya Popol Vuh nos informa que en el inicio “todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo”, en Japón, los relatos del Shinto comentan que “al principio había el caos, como un mar de aceite. De aquel primer caos surgió algo como el vástago de un junco. Resultó ser una deidad que fue llamada El Señor Eterno Ordenador”, los fenicios dijeron que en el principio había “un aire turbio y ventoso o un soplo de viento y caos oscuro”, los sumero—acadios pensaban que “al principio de las cosas, cuando arriba, el Cielo no tenía aún denominación, y abajo, la Tierra carecía de nombre, solamente existía Apsú, el océano primordial y Tiamat, el mar impetuoso”.


Los polinesios inician la historia del Universo con un caos (Po), del que salieron sucesivamente la luz, el calor , la humedad y finalmente el Cielo y la Tierra, Sus vecinos, los melanesios, cuentan que cuando todo comenzó, lo único que existía en el Universo era el océano y recurren a la presencia de una serpiente para explicar las mareas, los chinos cuentan que el primer hombre habría sido Pan-ku, nacido del caos por la conjunción del principio masculino Yang y el femenino Ying, de sus pulgas, evolucionaron los seres humanos.


Pan-ku



Echando a perder se aprende

 
Es igualmente común en todos los pueblos antiguos, la noción de la inestabilidad del mundo y, por tal motivo, se crean los dioses protectores y/o malévolos a quienes hay que rendir tributos, La mayoría de las creencias antiguas coinciden en que el Universo está destinado a desaparecer y que surgió después de infructuosos intentos que irremediablemente terminaron en cataclismos.

 
Ahora bien, deteniéndonos en el semáforo, podemos observar de un lado de la banqueta a la mitología griega quien justamente nos cuenta que al principio del inicio: existieron cuatro tipo de seres humanos y se les conoce como los de La Edad de Oro, Edad de Plata, Edad de Bronce y Edad de los Héroes, en el otro lado de la banqueta, los mexica (aztecas) plantean (en La Piedra del Sol o Ollin Tonatiuhtlan conocida mundialmente como el Calendario Azteca realizada en 1470 bajo las órdenes del tlatoani –rey- Ahuizotl) que nos han precedido cuatro soles o eras con sus respectivos seres: El Sol Jaguar (Ocelotonatiuh), El Sol del Viento (Ehécatonatiuh), El Sol de la Lluvia de Fuego (Quiauhtonatiuh) y el El Sol de Agua (Atonatiuh –visión mexica del Diluvio Universal).

Pidra del Sol



Las Cuatro Eras y al Centro el Quinto Sol



El Diluvio Universal es un concepto mitológico que encontramos en las religiones y mitologías de la India, Egipto, China, Escandinava, entre los mexicas y los inuit (mal llamados esquimales), en las crónicas babilónicas, en el judaísmo y en el cristianismo, Aunque Noé es dueño del Copy Right, el testimonio escrito más antiguo del Diluvio se localiza en el poema que narra la epopeya de Gilgamesh (1 500 a. C.), héroe sumerio, y de ahí pudo haberse propagado por todo el mundo, es probable que ocurrieron varios diluvios y no solamente uno, a causa de las variaciones del eje terrestre que provocan cambios climatológicos y el aumento o la disminución del nivel de los océanos.

Los dioses creadores de las sociedades agrícolas se componen de dos elementos complementarios, en la India la pareja primordial Cielo—Tierra es un símbolo cósmico, El Cielo representa por lo general al elemento masculino “Diaus” (el día, “El Luminoso”) y el elemento femenino Ptithivi (“La Vasta”, “La Ancha”) a la Tierra, Los Chinos interpretaron al Ying y al Yang como las fuerzas vitales de todas las cosas, Los mexicas narraron que existió una divina unidad llamada Ometeotl compuesta por el dios Ometecuhtli, “El Señor de la Dualidad” y de la diosa Omecihuatl “La Señora de la Dualidad”.

Ometeotl


Ometecuhtli es el patrón o dios protector del primer signo del calendario, “Cipatli” el monstruo mítico que lleva la Tierra sobre sus espaldas (como el “Atlas” griego) y Omecihuatl es la patrona del último signo “Xochitl” la flor que habita también los cielos superiores. Entonces, la pareja divina es el principio y el fin del tiempo, donde termina uno inicia el otro… así interpretaron nuestros mayores al tiempo circular.

Cuando algunas sociedades agrícolas evolucionaron, relegaron a las diosas a un segundo plano y aparecieron los dioses masculinos supremos --todos hijos de la pareja primordial-- quienes dominaron sobre los otros dioses y gobernaron la Tierra, como ejemplos tenemos a Zeus en Grecia, Quetzalcóatl, y Kukulkán en Mesoamérica, Viracocha en el Perú, Júpiter en Roma y Horus en Egipto.

 
Una escalera larga y otra cosita


Para nuestros abuelos, era fundamental encontrarse a sí mismos a través de los dioses y localizar un Centro que fungiera como vaso comunicante con ellos. Vivir en el Centro del Universo significa seguridad y ser privilegiados por los dioses pero ¿dónde está el Centro del Universo? Pues donde uno lo decide y por ello, los Ahauob (reyes mayas) del Clásico (0-850 d. C) realizaban un ritual en el que centraban al mundo con el cetro de poder que en las estelas portan entre los brazos y que representaba al mismo tiempo: a un monstruo con dos cabezas y al árbol-ceiba que sostenía al cielo desde la tierra (fue identificado por vez primera por Linda Shele y lo nombró Wakan Chan), Una vez ubicado el Centro del Universo, se procede al inicio de la construcción de las Montañas Sagradas (pirámides) que comunican con el Cielo, morada de las fuerzas divinas.

Ahau (rey) maya con el Wakan Chan entre las manos 


Nosotros las llamamos pirámides, pero para los mayas históricos eran Montañas Sagradas, y realizando un análisis histórico, sucede que las Montañas Sagradas se encuentran también en casi todas las Civilizaciones Primigenias, así, en las creencias de la India, el monte Meru se alza en medio del mundo y por encima de él brilla la estrella polar, Moisés recibió las tablas de la moralidad en una montaña, para los cristianos, el Gólgota se encontraba en la cima del mundo, era a la vez la cima de la montaña cósmica y la localización donde Adán había sido creado y enterrado, en la terminología mesopotámica, los templos se llaman: el “monte casa”, la “casa del monte de todos los países”, un amigo Vasco, me confió que una de las profundas inquietudes de los nacidos en Euzkadi, es ascender las montañas, la tradición budista explica que la creación parte de una cima, es decir, de un punto que es a la vez central y trascendente, “Apenas nacido, el Bodhisattva planta sus pies en el suelo y vuelto hacia el norte, da siete zancadas, alcanza el cielo y exclama: Yo soy quien está en la punta del mundo (aggo´hjam asmi lokassa), yo soy el primogénito del mundo (jettho´ham asmi lokassa)” al alcanzar la cima del mundo, Buda se convierte en contemporáneo del comienzo del mundo.

Espejos

 
En nuestros soles, la mayoría de los seres humanos interpretan a un solo Dios omnipotente y omnipresente, por lo que el pensamiento politeísta les parece ajeno y distante, sin embargo, el monoteísmo es relativamente reciente en la historia de los seres humanos y tiene influencias así como trazos de aquellos tiempos cuando nuestros tatarabuelos veneraban a las fuerzas vitales de la Naturaleza.

La creación de los dioses se fundamentó en las actividades de los hombres y quizá por eso, las culturas agrícolas veneraron a la serpiente, ya que es un icono que representa fertilidad y virilidad, sin embargo, la mayoría de los occidentales se muestran temerosos delante a las serpientes porque heredaron de la tradición judeo-cristiana el concepto de la serpiente “mala” que indujo al pecado, Las culturas que encontraron sagrada a la serpiente, fueron agricultores, por el contrario, los hebreos fueron pastores y no consideraron a la tierra como una madre y sustento para Centrar el Universo e iniciar la construcción de las Montañas Sagradas que unieran a los hombres con los dioses.

Los Dioses de Ayer tienen un origen en común, los mitos que narran sus virtudes y sus andanzas por nuestro mundo, han dado pie a fantásticas y psicotrópicas interpretaciones que ubican continentes perdidos o relaciones entre sociedades que no fueron contemporáneas, como la maya y la egipcia, sin embargo ¿por qué compartimos los seres humanos los mismos mitos si hubo pueblos que nunca establecieron contactos? La respuesta no está en los frutos sino en las raíces, "todas las culturas primigenias tienen un pasado común que se ubica en las culturas boreales".

En futuras entregas plantearé una novedosa tesis que ubica los motivos por los cuales las religiones y los mitos ancestrales comparten la visión de un Diluvio Universal, Gigantes, Montañas Mágicas, seres que nos precedieron, el Culto a los Árboles, el mundo subterráneo como proveedor de la vida, veneración de las serpientes y otras semajanzas que más que coincidencias, son recuerdos de una gélida época en la que los seres humanos, junto a los glaciares, compartieron carencias, miedos, logros, aciertos y visones de un mundo energético que plasmaron en su mitos y más tarde en el origen de las religiones.






sábado, 1 de enero de 2011

Las Piedras Rodantes, Los Mayas y Teotihuacan




El sentido moral, el estético y el místico desempeñan un papel muy importante en la construcción de la personalidad.


Alexis Carrel.





Los seres humanos que poblaron Mesoamérica tuvieron un desarrollo cultural desfasado del resto de las civilizaciones primigenias, se configuraron de múltiples etnias y hablaron más de 100 idiomas durante 4 mil años, Esquemáticamente los historiadores hemos situado a las Culturas Precolombinas en tres periodos: Preclásico, Clásico y Post-clásico, el primero del 2000 a.n.e. al año 0, el segundo del 0 al 850 y el tercero desde el 850 hasta la llegada de aragoneses y castellanos.



El Periodo Clásico (0-850) fue un momento sublime de inteligencia y comprensión de los ciclos de la naturaleza, aunque estuvo pletórico de guerras, conquistas e invasiones, En el actual territorio oaxaqueño, los mixtecas entendieron su fragilidad delante a los terremotos y con maestría erigieron habitaciones antisísmicas, Las edificaciones mayas nos ofrecen audaces diseños que armonizan la presencia humana con los ríos y la selva.

El Tajin


Los totonacas construyeron la megametrópoli del Tajin y aún forman parte del selecto grupo de seres humanos que pueden volar físicamente --amarrados de una cuerda--, fueron los únicos mesoamericanos en representar a seres sonrientes y tuvieron un libre criterio delante a la sexualidad, quizá lo primero sea consecuencia de lo segundo.



Los habitantes del Golfo de México, también formaron la poco explorada Cultura Remojadas y nos legaron el enigmático testimonio de que las culturas mesoamericanas concibieron la rueda, “manufacturaron figuras de barro en forma de caninos, felinos y humanos que en lugar de pies y garras, llevaban ruedas…” aunque el testimonio de la mayoría de las ruedas de esos objetos rodantes indica que tuvieron un objetivo ritual más que lúdico, es probable que los niños del Clásico mesoamericano jugaron con carritos que tiraban con un cordel de fibra trenzada de algún agave y se divertían con sus perritos de barro rodantes en tanto que los adultos se desfiguraban la columna vertebral cargando pesados sacos de arena y enormes piedras para edificar sus centros ceremoniales… conociendo la tracción, aquellos seres decidieron prescindir del uso práctico que genera la rueda.



Desde el punto de vista práctico, nuestros mayores contaron con todos los elementos para manufacturar estructuras rodantes: maderas duras como el “Manikara zapota” (árbol del chicle) para la fabricación de las ruedas y los ejes, también pudieron cubrir sus ruedas con el caucho que obtenían del “Ficus elastica” (árbol del hule) y bastaba hacerlas girar con la fuerza de la tracción humana, de esta manera pudieron transportar sus mercancías por los caminos blancos que trazaron en la selva y que desembocaban en los majestuosos ríos del Golfo de México o en el Altiplano Central, Pero no, no fue así.

 
Cada momento de la historia humana cuenta con un diferente Tonal (aquello que podamos interpretar y captar a través de nuestros sentidos) y con diversos colores que imprimen un carácter al “sino” del tiempo humano que estudiamos, en ese sentido, para los occidentales nos resulta un gran desafío analizar “el o los” motivos que condujeron a los mesoamericanos a prescindir del uso práctico de la rueda ya que ubicamos la interpretación del universo mágico mesoamericano en el plano teórico más no en el vivencial, Nuestro Tonal nos ubica como gerentes de la naturaleza, en contraparte, la mentalidad de los mesoamericanos estaba armonizada --o mejor dicho, condicionada-- a los eventos de la naturaleza y, en consecuencia, los dioses precolombinos interactuaban de manera cíclica con sus creadores.

El abismo entre los pobladores antiguos de la tierra que depredamos y nosotros, se ubica en tres ejes equidistantes: nuestros ancestros formaron sociedades comunitarias, agrícolas y rituales, nosotros configuramos una sociedad individualista, de servicios y pragmáticamente consumista, por ello, observamos al cielo para ver surcar los aviones y al fondo de la tierra para vaciar sus recursos naturales en el marco de un progreso involutivo.

En tiempos mesoamericanos, el ritmo de los planetas daba sentido a su universo ritual, los ciclos de la vegetación y del maíz determinaban sus factores económicos, el tiempo cíclico fue sacralizado y cada una de las actividades humanas se realizaba con una cadencia condicionada a la capacidad física de aquellos seres humanos.

En aquellos tiempos precolombinos, existía un sentimiento de unicidad, los mesoamericanos eran uno con su entorno, comían aquello que lograban cosechar con su esfuerzo físico, transportaban las piedras calizas o volcánicas de una en una, el agua debía ser depositada en contenedores de barro de 20 litros y luego vertían el líquido vital en las argamasas de carbonato de calcio que utilizaban para unir las piedras, El ejercicio de las cadenas humanas nos recuerda que las sociedades precolombinas fundamentaron sus logros en los rituales colectivos que sustentaban sus sociedades agrícolas.



Considero que si hubiesen construido vehículos de transporte o de carga, una vez en ellos, su comprensión del entorno sufriría un atentado, el tiempo y el espacio ya no serían los mismos, de igual manera, sus pensamientos se transformarían con aquella herramienta que les permitiría interactuar con la naturaleza arrítmicamente con los ciclos que ellos mismos habían interpretado y recreado en su universo social y religioso.

La rueda entonces, más que una ayuda, se presentaba como una incómoda tentación que proponía iniciar un ciclo humano con mayor velocidad, más eficacia, mejor productividad, acumulación de bienes y vivirían como nosotros, aspirando poseer más, más y más, en una espiral sin fin…



Espejos sin letras

La arquitectura es la expresión plástica de los pensamientos de los seres humanos, la dimensión, forma y distribución de los espacios rituales y sociales, configuran un lenguaje cifrado que nos permite entender las actividades humanas, En Mesoamérica, la ciudad de Teotihuacan es reconocida como un importante centro religioso y comercial, durante los soles que transcurrieron del siglo II al VII d.C. influyó y determinó el devenir de diversas culturas, entre ellas, la Maya, La ciudad de Teotihuacan contaba con enormes plazas ceremoniales y comerciales, estructuras monumentales, complejos habitacionales con diferentes grupos étnicos que emigraban de todos los rincones de Mesoamérica, era una ciudad cosmopolita, perfumada con incienso, estucada y policromada, aún se conservan algunos frescos que nos legaron un vital testimonio de su cosmogonía.

En los mercados teotihuacanos se observaba su poderío y entre otros productos se comercializaban papayas, vainilla, cacao, tabaco, algodón, peces de lagunas, ríos y mares, alga espirulina, exóticas pieles, jadeítas, turquesas, nefritas, cuarzos, obsidiana, sal, monos, venados, serpientes, perros, plumajes de aves exóticas, objetos de barro, insectos comestibles, textiles y cactus.


Sus estructuras piramidales son majestuosas, la llamada Pirámide del Sol mide 67 metros de altura y se construyó acarreando a mano 1 millón de metros cúbicos de piedra volcánica pegada con argamasa, lleva a cuestas los estragos de un pésimo trabajo de restauración que le debemos a Leopoldo Batres, sabemos que estuvo presionado por Porfirio Díaz quien le dio fecha límite para concluir la restauración, sin embargo, dejó su sello personal al añadir el penúltimo piso que no existía y redujo en algunos metros el costado Sur, aún así, sus monumentales dimensiones nos revela el poder económico y social de los sacerdotes y dirigentes teotihuacanos.

Recientemente, en el edificio 5 de la estructura piramidal llamada La Luna, los arqueólogos Rubén Cabrera y Saburo Sugiyama realizaron el espectacular hallazgo de tres personajes enterrados en posición de loto, se encontraban adornados con collares y orejeras de jade y sorprendentemente, estos individuos no eran teotihuacanos, más bien fueron originarios de la zona maya, Se localizaron mirando hacia el Este y los rodeaban conchas y caracoles provenientes del mar Caribe, así como figuras antropomorfas de obsidiana, huesos de lobos y serpientes, los atuendos son similares a los que estaban de moda entre las familias de los gobernantes mayas que encontramos esculpidos en los dinteles y las estelas, sus edades oscilaban entre los 40 y 55 años, Presurosos, los investigadores ya han enviado algunos fragmentos óseos a Canadá y Japón para las respectivas pruebas de ADN e isótopos y dilucidar si la procedencia de tan distinguidos personajes es científicamente maya, esperamos con ansia los resultados.

Cada vez hay más testimonios que confirman la íntima relación entre los teotihuacanos y los mayas, hace una década, en Copán, Honduras, se descubrió la tumba de “K´inich Yax K´uk´ Mo´” célebre ahau (rey) que fundó la dinastía de gobernantes de aquella ciudad hacia el año 426 d.C. y, aunque en un principio se pensaba que era un teotihuacano, pruebas de ADN sitúan sus orígenes en una población del actual Belice, sin embargo, el hecho de que mantenga un material genético maya no exime la posibilidad de que haya nacido o fuese educado en Teotihuacan y, reconociendo los valores mitológicos del altiplano, decidió incorporar la iconografía teotihuacana en su ascensión al poder.

El diseño de la zona arqueológica guatemalteca de Kaminaljuyu es una copia de la ciudad de Teotihuacan, En las estelas 4 y 18 (con fecha del final del K´atun 8.18.0.0.0 en 396 d.C.) se presenta al gobernante de Tikal “Yax Nuun Ayiin” con un atuendo de pectorales, orejeras y otros atavíos teotihuacanos.



Estela 31 de Tikal, Yax Nuun Ayiin y Siyaj Chan K´awiil


En la estela 31, el hijo de “Yax Nuun Ayiin”, “Siyaj Chan K´awiil”, está vestido como un teotihuacano, con casco chapado, arrojalanzas y escudo cuadrado con imágenes de Tlaloc, dios de la lluvia de Teotihuacan, El gobernante Pájaro Jaguar IV (752-768 d. C.) de Yaxchilán, aparece ataviado en el dintel 17 con pectorales teotihuacanos, Los despreciados, abandonados y maltratados frescos de la zona arqueológica de Xel-Ha, Quintana Roo, pertenecen al periodo Post-Clásico, es decir, al menos unos 500 años después del abandono de Teotihuacan, aún así, muestran una clarísima influencia teotihuacana tanto en el trato del color como en la forma y en la intención del espacio pictográfico, El Instituto de Antropología e Historia (INAH) de Quintana Roo, tiene a su resguardo una maravillosa carita teotihuacana de jade que alguna vez estuvo exhibida en el misteriosamente extinto Museo Arqueológico de Cancún, Situados al pie de ésta cascada de pruebas no queda duda de la extraordinaria influencia teotihuacana en el universo maya.

El maestro Enrique Florescano publicó hace unos años en el periódico “La Jornada” una serie de miríficos ensayos donde argumentaba con claridad que la verdadera “Tollan” o Tula, es Teotihuacan y no como se piensa que fue el actual conglomerado de atlantes, piedras e incertidumbres bañados por la contaminación de una fábrica de cemento, en el estado de Hidalgo.

Según ésta tesis, los teotihuacanos son en realidad toltecas, aquellos seres que iniciaron el culto a una serpiente emplumada en el templo de Quetzalcóatl de la Ciudadela teotihuacana, individuos que dieron sentido y dirección a la vida cultural, religiosa, económica y política del periodo Clásico.

El meollo del asunto no reside en medir el grado de influencia teotihuacana sino cómo se dio, Desde el punto de vista teórico, surgen una serie de incongruencias en las relaciones económicas, religiosas y culturales que realizaron los teotihuacanos y los mayas, Teotihuacan fue una ciudad majestuosa, sin embargo, al contrario de todas las ciudades mayas contemporáneas, entre sus construcciones no aparece ningún juego de pelota, no hay registro gráfico de ningún calendario, más trascendente aún, es el hecho de que no se han encontrado restos de escritura jeroglífica, ni la evidencia de dinastías, tampoco reconocemos el culto a la personalidad y por ende, la existencia de los individuos no trascendía su presente.

 
Los espacios abiertos y las enormes plazas teotihuacanas nos demuestran que el colectivo participaba en los ritos y las actividades económicas generando riqueza y reglamentos, pero sin escritura, En honor a la evidencia, en la renovada sala Teotihuacana del Museo de Antropología e Historia situado en el bosque de Chapultepec, se presentan unas estelas con escritura maya y aparecen algunos ideogramas que pueden ser considerados como teotihuacanos, pero dichas estelas, son originarias del sur de México, En Teotihuacan no se ha encontrado un solo texto en los muros, en los amates o en la cerámica.

El lenguaje teotihuacano era esquemático, simbólico, zoomorfo y metafórico, los frescos del Tlalocan de Tepantitla, los de la Avenida de los Muertos y el de los Animales Mitológicos, así lo evidencian (algunos estudiosos indican que la ciudad fue abandonada con violencia y que quizá por ello no existe ningún trazo de escritura, argumentan también que aún no se ha escavado toda la ciudad, pero, quien ha caminado por Teotihuacan desde hace 25 años y la ha visto transformarse con los trabajos de restauración y devastación, coincidirá conmigo en que definitivamente no hay un solo glifo ni en los muros, ni en los templos, ni en la cerámica y de plano, por ninguna parte).

Entonces, las incongruencias históricas vienen hiladas de la siguiente manera: resulta asombroso que entre los mayas, existiera una suerte de obsesión por medir el tiempo y por dejar testimonio de la vida y obra de sus gobernantes, que durante el Clásico maya el Juego de Pelota se transformara en un digno escenario para las ejecuciones rituales de los enemigos, que la guerra fuera un concepto de elite y los gobernantes participaran activa y físicamente en las batallas, que conocieran el ciclo sinódico de los planetas y, en función de sus observaciones, que sus calendarios sean considerados como los más precisos jamás concebidos, sin embargo, las evidencias demuestran que la cultura teotihuacana careció de todo lo anterior y, a pesar de ello, dominó cultural, militar y económicamente a toda Mesoamérica, no solamente a los mayas.

Los recientes descubrimientos de los entierros en la estructura más antigua de la pirámide de la Luna confirman la simbiosis entre Teotihuacan y los mayas, ahora bien, corresponde indagar en las sustancias comerciales, culturales y religiosas de los teotihuacanos, así como en su misteriosa organización social y militar, para descubrir los mecanismos que les permitió influenciar a los mayas. El desafío es mayúsculo ya que Teotihuacan escogió un camino diferenciado que hace tambalear los preceptos absolutos y los grandes logros de las culturas universales (uso de calendarios, escritura, enaltecimiento de la personalidad, etc.) Los habitantes de Teotihuacan silenciaron al tiempo, a la personalidad y a la palabra, sin embargo, dominaron.



Vasija encontrada en la zona del Mundo Perdido en Tikal, Guatemala, se observa a un grupo de guerreros teotihuacanos llegando a un templo maya, quizá el arribo del guerrero teotihuacano Siyak K´ak´ enviado por el rey teotihuacano Buho atrapalanzas, puedes consultar sobre este evento en este mismo Blog el día 23 de Enero 2010 http://literaturaymundomaya.blogspot.com/2010/01/mesoamerica-hace-2-400-anos-nuestros.html



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