martes, 8 de marzo de 2011

Guerreros de Luz


Guerreros de Luz



Los últimos descubrimientos científicos determinan que nuestro universo surgió del violento encuentro entre dos partículas subatómicas que tenían forma de cuerdas.

Han pasado 13 750 millones de años desde aquel encuentro subatómico llamado Big Bang, los científicos se han dado a la tarea de medir la composición de nuestro universo y hoy sabemos que aún es un enigma el 73 % de su contenido, se mide pero desconocemos su esencia, se le nombra Energía Oscura, el 23 % se reconoce como materia oscura y únicamente el 4% se compone de átomos, es decir, nuestro planeta, las estrellas tú y yo… somos minoría en el cosmos. 

Lo que vemos no es todo lo que realmente existe, habitamos un universo energético y nuestro cuerpo es polvo estelar agrupado por un breve tiempo en el vacío energético.

Somos un suspiro evolutivo que adquirió conciencia aunque nos sirvamos magramente de ella, En nuestro tiempo y desatendiendo nuestro origen energético, la mayoría de los seres humanos nos situamos presuntuosamente en la cima de una  montaña existencial desde donde nuestras emociones regulan la mayoría de nuestras decisiones.

Hemos construido un destino por encima del destino natural y destruimos nuestro entorno sustentando un progreso involutivo que atenta contra nuestra existencia, acumulamos materia considerándola confortable, nuestro vertiginoso desarrollo industrial pareciera que produce riqueza pero en realidad genera escasez y la simulación rige las relaciones sociales.

El Camino del Guerrero de Luz invita a reconsiderar nuestras vidas, nuestra relación con los objetos, nuestra alimentación y la percepción del universo sustentando nuestras búsquedas en el estudio científico y en el legado de milenarias tradiciones que ofrecen una percepción energética de nuestra existencia. 

Los Guerreros de Luz atienden a los dictados de la intuición y reconocen su unidad cósmica, depositan su intención en la realidad energética que nos conduce a entender nuestra existencia ligada al cosmos.

Los pensamientos son energía y se hacen tangibles no por la obsesiva frecuencia  con la que nuestros deseos los recrean sino por encauzarlos en el ámbito energético, Los Guerreros de Luz consideran que en este universo lo que mueve a nuestras mentes son las emociones pero lo que realmente trasciende son nuestras acciones.

En el Camino con Corazón, la importancia personal es develada como la causante de nuestras desdichas y sinsabores, encontramos que el origen del desamor no está en las acciones de los otros sino en nuestro egoísmo que se siente ofendido. Hacernos responsables de nuestros actos es el primer paso para iniciar un Camino con Corazón,

La liberación de nuestra mente de las constantes mentales es posible reconociendo nuestro origen y destino cósmico, entonces nuestro entorno pierde el disfraz de las formas amañadas, se revela amable y procuramos relaciones amorosas comprendiendo que en cualquier instante podrán dejar de serlo, reconocemos que nada es para siempre y ubicamos la felicidad en el control de nuestros pensamientos.

Los Guerreros de Luz deciden regresar al origen luminoso del cual todos  provenimos y esa decisión los libera de las simulaciones y sus actos se vuelven congruentes porque la luz conlleva conocimiento.

Los pensamientos son nuestro primer movimiento y tenemos la responsabilidad de percatarnos que con nuestras acciones transfiguramos nuestro entorno, seleccionamos nuestros objetos y podemos reconocernos como creadores.

El color del pensamiento matinal dibuja nuestra relación con el mundo tangible y con el que imaginamos, los pensamientos del alba son un termómetro que evidencia nuestras inquietudes y la relación con nuestro entorno, en el pensamiento se ubica la fuerza que transfigura al mundo o crea exigentes mundos ubicados únicamente en nuestras mentes.

Para evitar la ingobernabilidad y ver la intención detrás de los ojos, Los Guerreros de Luz reconocen que los seres humanos no somos ni las entidades superiores ni los únicos seres con conciencia que habitan nuestro planeta.

La libertad energética se logra cuando ahuyentamos con la impecabilidad de los pensamientos a las nefastas entidades-energéticas que se nutren de nuestro desvarío volviéndonos seres insatisfechos, celosos, tristes, taciturnos, grises, rencorosos y sumidos en la incongruencia.

La luz precede a la oscuridad como el entendimiento a la ignorancia y podemos siempre decidir la zona en la que ubicamos nuestros pensamientos, Los seres humanos regularmente se quejan y colocan su existencia en la oscuridad, en algunos casos nos nutrimos del dolor pero está en nosotros decidir transfigurar esta condición y hacerlo ya.

Los Guerreros de Luz combaten a las expresiones nocturnas de la condición humana como los complejos, los hábitos suicidas, la dependencia emocional, nuestra displicencia y al desamor, situaciones desequilibrantes que entre otros factores, se originan como resultado de un deficiente uso de nuestra imaginación, por nuestro atávico miedo al triunfo y a la prosperidad y por atender codificaciones sociales como premisas existenciales promulgadas por individuos que se asumen como maestros iluminados pero en sus acciones descubrimos que son  tan ambiciosos y tan errantes como cualquier otro ser humano.

En suma, la plenitud es una decisión que requiere disciplina y entendimiento, mas no la condescendencia de un maestro espiritual que cobra en euros, succiona nuestra energía, nuestra voluntad y nuestro discernimiento, Buscar la plenitud a ojos abiertos y encontrarla en nuestro interior, precisa del mismo esfuerzo que situarse cómodamente al abrigo de una doctrina meditatizadora comandada por un ser que se autonombra chamán y que la única realidad que transfigura es la económica administrando nuestra ignorancia delante a palabras y conceptos pronunciados en venerables vocablos extranjeros, La diferencia entre ambas decisiones, reside en que Los Guerreros de Luz ven a los ojos a quienes se dicen maestros develando su interés económico por encima del energético y, quienes profesan veneración a los iluminados, condicionan su existencia no a la voluntad divina sino a los intereses de un intermediario quien con la mano derecha realiza un mudra y con la izquierda pasa por la terminal las tarjetas de crédito.

Las decisiones son los baluartes de nuestro destino, todo implica una decisión, cuando decidimos vivir a plenitud y controlar nuestros pensamientos, iluminamos nuestra existencia con certezas, dejamos de vivir de prisa e insatisfechos, La serenidad que se obtiene al ver lo que es y no lo que imaginamos que es, nos otorga la cabal comprensión de que habitamos por un instante en un enigmático universo que tanto la ciencia como el conocimiento milenario, ubican en el plano energético y es a partir de esta realidad última, que se transfigura la nuestra.

Claudio Obregón Clairin.

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