domingo, 11 de noviembre de 2012

Bolom Ok Té y el Vaso de los Siete Dioses (Segunda Parte)








Diferentes tradiciones mitológicas coinciden en que durante el momento de la Creación hubo una total oscuridad y luego las aguas del Cielo y las de la Tierra se separaron para dar paso al surgimiento de la luz. Propongo que esta coincidencia mitológica entre civilizaciones que no fueron contemporáneas, es el reflejo de nuestro nacimiento ya que pasamos nueve meses en el vientre materno y, al momento de nacer, nos separamos del líquido amniótico, perdemos contacto con “las aguas que nos dieron gestación” y salimos de la oscuridad del vientre materno hacia la luz del mundo.

Durante nueve lunas estamos en el vientre materno y las mujeres dejan de menstruar en ese periodo, es por ello que en el Mundo Maya el número 9 está relacionado con la gestación y la Luna con la fertilidad y los atributos femeninos. Las sociedades paleolíticas veneraron a la Luna como diosa principal y en aquellos tiempos, Dios fue mujer. Con el salto a la agricultura, Dios se convirtió en una entidad masculina y el Sol suplantó a la Luna en la medida del tiempo, pasamos entonces de un régimen de matriarcado comunitario al recalcitrante machismo.

Los mayas históricos describen en el Popol-Vuh, en la Estela 5 de Izapa, en la estela C de Quiriguá, en el Vaso de los 11 Dioses y en el Vaso de los Siete Dioses que la Creación fue un acto comunitario, todas estas fuentes difieren en el número y en los nombres de los Dioses de la Creación tornando complicado el entendimiento del evento así como la identidad de los Formadores. Hoy nos ocupamos del Vaso de los Siete Dioses que acompaña éste artículo, se trata de un vaso ceremonial que fue localizado en la zona arqueológica de El Naranjo, Guatemala, la imagen fue fotografiada lentamente por Justin Kerr y lleva el número de registro K 2796.


Aparecen siete dioses, seis se ubican en dos filas y uno preside sentado en un trono de jaguar. Esta última divinidad fue clasificada por J. Erik S Thompson como el Dios L y tengo para mi que es la famosa divinidad Bolom Ok Té quien se menciona en la inscripción del Monumento 6 de El Tortuguero “auténtica profecía escrita por los mayas que hace referencia al 23 dic. 2012” (los profetas modernos erróneamente la ubican el 21 de dic. 2012). Bolom Ok Té levanta el brazo derecho y con su mano realiza el jeroglífico “Mih” que significa inicio. Entre él y las seis divinidades hay un texto jeroglífico en el que encontramos la fecha 4 ahau --en el calendario Tzolk’in-- y  8 kumkú --en el calendario Haab-- que equivale al 13 de agosto 3113 según la cronología GMT y simboliza el inicio de un ciclo de 1 872 000 días que concluirá el 23 dic.2012. El texto jeroglífico nos dice inmediatamente después de la fecha “ellos fueron puestos en orden: el Dios del Centro Negro, el Dios del Lugar Celestial, el Dios de la Tierra, El dios de Muchos Pasos (o 9 pie de árbol) dios Bolom Ok Té, los Tres Dioses Nacidos Juntos, 20 -¿?- Árbol Venado?, el dios Remero Jaguar, el Árbol Sagrado”.

Los 6 Dioses van en una barca, el primero arriba es el Dios Remero Jaguar y el último de la hilera inferior es el Dios Remero Raya quien por cierto no es nombrado con ese apelativo en los jeroglíficos del Vaso Ceremonial y sus manos parece que llevaran un remo invisible. Delante al Dios Remero Jaguar y delante al Dios de enfrente de la hilera inferior hay dos bultos amarrados con un jeroglífico que se lee Nueve-Estrella-Tierra y simboliza la “Materia de la Creación”.


El nueve es también sinónimo de “bastante”. El Dios de enfrente de la hilera inferior puede estar relacionado con el Dios Descarnado de la Muerte aunque no es nombrado con ese apelativo en el texto jeroglífico y algunos autores lo ubican como el Dios GI. Vemos dos hileras de divinidades pero en realidad es una sola, sucede que está partida en dos por motivos de espacio ya que recordemos que es un vaso cilíndrico y toda la barca no cabía en una línea; es un recurso plástico del artista.

El Dios ubicado detrás de Dios Descarnado ha sido identificado por Christian Prager y Marcus Eberl como el Dios Bolom Ok Té, pero no coincido con esa propuesta, tengo para mí que Bolom Ok Té es quien se encuentra sentado en el Trono de Jaguar y lo argumento por la comparación iconográfica y los nombres del mismo Dios en los vasos K551, K702, K1398, K1560 y en el Tablero del Templo del Sol de Palenque.

Partiendo de la evidencia de que no existe concordancia entre los nombres de los Dioses de la Creación del Vaso de los Siete Dioses con los del Vaso de los Once Dioses, ni tampoco con los Dioses de la Creación del Popol-Vuh, es factible que los mayas otorgaron distintos nombres a sus divinidades en diferentes ciudades, idiomas y tiempos históricos. Sin embargo, el lenguaje iconográfico, epigráfico y simbólico es claro: la divinidad sentada en el trono de jaguar extiende su mano con el símbolo “Mih” en dirección al nombre Bolom Ok Té, señalando así su identidad y, con su gesto, nos indica que preside el inicio de la Creación.



Arriba de Bolom Ok Té observamos un cocodrilo con un jeroglífico que tiene dos fémures cruzados y dos discos en sus extremos, estas dos imágenes se leen “su tierra” y simboliza a la superficie terrestre que aún no emergía de las aguas justo antes de que apareciera la luz y que en algunas versiones de la Creación Maya se identifica con un cocodrilo. Las siete divinidades portan en su cintura una protección que utilizaban los jugadores de pelota para golpear a la misma e intentar ingresarla en los anillos del deporte ritual que mitológicamente se ubicaba en el inframundo. Son divinidades de las tinieblas y ellas, como la oscuridad acuosa, están emparentadas con la gestación y la Creación.

Desde el punto de vista plástico y del lenguaje cifrado, las manos y las miradas en la cerámica maya señalan ritmo y movimiento, así, el Dios Descarnado ubicado al frente de la hilera inferior mira a Bolom Ok Té quien a su vez dirige su mirada al Dios Remero Jaguar quien por su parte, mira a la fechas de la Creación 4 ahau, 8 kumkú, se trata entonces de un zigzag de miradas ascendentes e intenciones en unidad, juntas, son la fuerza creadora en movimiento. También es importante señalar que los nombres de las divinidades de la Creación van acompañados del jeroglífico K’uh. Stephen Houston plantea que éste jeroglífico simboliza la totalidad de los dioses o la unicidad, así entonces, son varios los Dioses de la Creación pero configuran una unidad.

Los nombres de las divinidades del Vaso de los Siete Dioses difieren de su atribuciones iconográficas y algunos son crípticos como “Tres Dioses Nacidos Juntos” sabemos que simbolizan a la Triada de las Divinidades que algunas ciudades mayas veneraron pero que otras ni siquiera los mencionan. Estas realidades epigráficas nos plantean más incógnitas que respuestas sobre las identidades e importancias de las divinidades mayas.

Nosotros los llamamos Dioses pero en realidad son “Entidades Divinas” que se multiplican y suelen representarse o transfigurarse en plantas, animales, objetos de Poder y también se les representa como seres humanos. Sus nombres son metafóricos de manera que Bolom Ok Té puede igualmente traducirse como Nueve Pie de Palo, Nueve Dioses de Apoyo o Árbol de Muchas Raíces. Sin embargo, es nombrado en contadas ocasiones, no aparece entre las divinidades dibujadas en el Códice Dresden –aunque se le menciona--, aparece en forma de planta al pie de una Ceiba en los Murales de San Bartolo, como un pie en el tronco del árbol que sostiene al cielo en la Estela 5 de Izapa y la multiplicidad de las acepciones de su nombre nos complica reconocer su función divina; sin embargo, lo ubicamos en un lugar de privilegio en el momento de la Creación y es mencionado en la única Profecía Maya –escrita por los mayas históricos—relacionada al final de un ciclo de la Cuenta Larga que convencionalmente se aguarda para el próximo mes de diciembre; en honor a la verdad, la correlación GMT no es del todo precisa ya que cuando se coteja con los eclipses que están registrados en el Códice Dresde, resulta que no concuerdan las fechas de esa correlación de la Cuenta Larga con los eventos astronómicos.

Conclusión: Bolom Ok Té es una enigmática divinidad que los mayas históricos mencionaron escasamente y dibujaron en contadas ocasiones pero aparece en momentos sustanciales como el inicio y final de un ciclo de la Cuenta Larga, porta un nombre críptico que se traduce de diferentes formas y según la semántica epigráfica puede ser también el conjunto de varias divinidades que en momentos determinados configuran a una entidad que simboliza a la unicidad.

Espejo de obsidiana: Hoy, la parafernalia de la simulación que genera nuestro Progreso Involutivo atiende a las invenciones psicotrópicas de Fernando Malkún sobre “un cambio de conciencia y un renacer espiritual que los mayas nunca previeron ni en sus textos jeroglíficos ni en sus tradiciones orales”; se prepara la celebración de eventos ficticios que los mayas nunca proyectaron; se espera con expectativa un rayo que supuestamente nos sincronizará con el centro de la galaxia pero que jamás llegará porque no existe; la Industria Turística Mexicana ominosamente dejó pasar la oportunidad de aprovechar tanta patraña endosada a los mayas históricos como atractivo turístico y margina de los beneficios económicos a los pueblos mayas contemporáneos usurpando y transfigurando su pasado histórico, en tanto, la divinidad Bolom Ok Té nos revela la realidad metafísica de los mayas y lo que realmente dijeron y pensaban sobre el final el treceavo ciclo de la Cuenta Larga.

El próximo domingo mostraré el pleito que Bolom Ok Té mantiene con la divinidad Conejo, un asistente de la Luna que también representa a los escribas y a la embriaguez, se trata de un temerario sujeto que desafía el status de Bolom Ok Té quien según el texto jeroglífico del Monumento 6 de El Tortuguero se hará presente para el invierno del 2012.

Mañana lunes 12 de noviembre de 7 a 8 pm Literatura y Mundo Maya en Radio por www.radioanahuaccancun.com







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